SOBRE EXPERIENCIAS PERSONALES

«La finalidad más importante de casi todas las personas que se apuntan a un grupo es hallar mejores maneras de relacionarse con otros y consigo mismas»

Eulalia Gil Ojeda docente del Máster y del curso postgrado Especialista en Psicoterapia centrada en la persona entrevista a Marie Mollard alumna del Enfoque centrado en la persona sobre su experiencia con los grupos de encuentro de mujeres en España y Marruecos.
¿Podrías hablar un poco de los principios teóricos y metodológicos que has han seguido?
Los principios que he seguido corresponden al enfoque Centrado en la persona de Carl Rogers. Es un enfoque que busca promover el crecimiento interior de la persona y el desarrollo de su potencial. A través de la creación de ciertas condiciones, se facilita un espacio que permite a las personas entrar progresivamente en la exploración de su mundo interior y de las relaciones con el resto del grupo, y realizar una toma de consciencia nueva de los significados de su experiencia real.
¿A quien ha ido dirigido?
El grupo ha estado dirigido a mujeres con dificultades de relacion, que buscan romper su soledad, establecer relaciones más auténticas y profundizar en sí mismas y en sus dificultades personales.
En el caso de mujeres con una problemática individual más compleja o traumática, y con necesidad de elaboración individual, se les propuso terapia individual. Este grupo no se plantea como beneficioso ni para ella ni para las demás, puesto que se necesita mayor tiempo y espacio para la elaboración e integración de dichas dificultades e historias personales.
¿Qué duración y frecuencia ha tenido?
Se realizó a lo largo de 9 meses, con una frecuencia de una hora y media semanal.
Teniendo en cuenta el centro en donde lo has llevado a acabo, ¿te planteaste algún objetivo concreto?
De entrada, ofrecer a las mujeres del centro un espacio en donde encontraran la posibilidad de establecer una relación más íntima consigo mismas, y con las otras mujeres del grupo. De mayor comprensión y aceptación; a través de la profundización en los significados de su experiencia emocional y la del resto del grupo. Siempre en la medida en que cada una quisiera o pudiera implicarse.
Y puesto que el Centro trabaja aspectos de género, nos planteamos también facilitar la autonomía y la iniciativa de mujeres que sufren o ha sufrido desigualdad de género, en sus familias de origen, en su relación de pareja o en otras relaciones. La autonomía e iniciativa, asi como la responsabilidad de su propia vida, son aspectos que se manifiestan siempre como consecuencia del trabajo personal e interpersonal que se realiza en el grupo.
Y por último, se planteó también como objetivo que ganaran confianza en las relaciones, perdida en muchos casos por una historia de sometimiento, abusos o falta de reconocimiento y valoración por parte de su entorno.
¿Qué resultados has observado?
He observado resultados muy interesantes:
  • Debido al clima de seguridad psicológica que se crea en estos grupos, pudieron explorar en profundidad sus necesidades, deseos y sentimientos, así como sus aspectos más temidos, encontrando nuevos y transformadores significados de dichas expeirencias.
  • También pudieron explorar sus relaciones personales, familiares y sociales impregnadas de una cultura machista, lo que les sirvió en una gran parte, para orientarse hacia el propio cuidado como mujeres, y salir del papel de cuidadoras de otros o madres.
  • Así mismo, en algunos casos pudieron integrar aspectos dolorosos del pasado, a través de la visión y experiencia del resto del grupo y la facilitación de la terapeuta.
  • La confianza depositada en ellas por parte de la terapeuta para llevar el grupo según su ritmo, necesidades y deseos, permitió que progresivamente recuperaran en distinto grado según el caso, el sentido del valor de su mundo emocional y creciera así el sentido de la propia confianza y responsabilidad con su mundo interno y relaciones o decisiones personales.
Las experiencias vividas en el grupo tienden a transmitirse a las demás relaciones de la persona con su entorno. La finalidad más importante de casi todas las personas que se apuntan a un grupo es hallar mejores maneras de relacionarse con otros y consigo mismas.

«Lo que del alma sale, al alma toca» – Javier Ortigosa

Con motivo del segundo aniversario del fallecimiento de Javier Ortigosa (1936-2016), miembro fundador del Instituto de Interacción y Dinámica Personal, gran psicoterapeuta, pionero en la Psicoterapia Humanista centrada en la persona y discípulo de Carl Rogers, publicamos una entrevista realizada en el 2011 por Nuria Quiñones Muñoz, psicóloga, fotógrafa y alumna del curso postgrado Especialista en Psicoterapia centrada en la persona (Promoción 2015-2017).

«Javier es luz, lo ha sido y siempre lo será. Hablar de él sin mencionar esto, me parecía dejarme en el tintero algo muy importante. Y es que si tuviste la suerte de tenerle en tu vida, seguro que te la iluminó de una manera u otra. Y sino te recomiendo que leas algo suyo, porque la luz también sale de sus palabras.
La primera vez que lo conocí fue gracias a que me “colé” en una charla que daba en la Universidad donde yo estaba estudiando, era para los alumnos que por aquel entonces hacían su último curso, estaba allí porque le encantaba poder hacer llegar Rogers a todos los oídos posibles e inquietos de saber.Según le iba escuchando, se me iba abriendo un mundo que no conocía y que si no hubiera sido gracias a ese momento de mi vida, estoy segura que hoy no sería quien soy. A medida que iba hablando más quería saber, sobre la terapia centrada en la persona y sobre él. Y es que Javier tenía ese don que hacía que su pasión cuando hablaba sobre Rogers se contagiara.
Aquí os dejo uno de los mejores ratos de mi vida, la entrevista que Javier me regaló allá por el 2011. Cuando le pregunté si quería concedérmela, no dudó un instante en decirme que si, con esa sonrisa suya en la cara que hablaba casi tanto como su mirada. Por la forma en que me lo dijo, y la poca importancia que se dio, me pareció más fascinante aún su calidad humana, era como que me lo agradeciera él a mi! ÉL a mi….
Al encontrar esta entrevista entre mis cosas me di cuenta que no podía quedármela solo para mi, que tenía que compartirla como se comparten las cosas que te hacen feliz, para que otro también lo sea.
Javier era un ser inspirador, lleno de cariño, de generosidad y humildad y la persona que mejor sabía escuchar de todas las que me he cruzado, sin juicio alguno, acogiéndote como nadie.
Para mi Javier nos dejó una herencia inigualable sobre cómo ser y dejar ser.
Me parecía que era una buena forma de poder disfrutar de él un ratito más ya que no podemos disfrutar de su sabiduría hace ya dos años, y aunque ya no esté, siempre está y como dice esa canción de Bosé “mil años pasarán y el duende de tu nombre de luna en luna irá”.
Te quiero Javier, gracias por todo lo que (me) enseñaste y sobre todo por haber sido mi amigo.»
Nuria Quiñones Muñoz

ENTREVISTA A D. JAVIER ORTIGOSA PEROCHENA Por Nuria Quiñones Muñoz (2011)
¿Dónde se formó como profesional de la psicología?
Yo me he formado primero el año 1961 a 1963 en lo único que había en Madrid que era la Escuela de Psicología y que era en un curso de postgrado de la Universidad de Madrid, allí me formé como psicólogo clínico, y tuve profesores muy conocidos como el Dr. Pinillos. Comencé en situaciones muy precarias con un curso de dos años, un primer año de psicología general y un segundo año con tres especialidades, o clínica o social o pedagógica, yo hice la clínica. Luego más adelante me licencié en psicología por la Universidad Complutense de Madrid., y fuimos la primera promoción de la carrera de psicología no como rama de la filosofía.
¿Y porqué psicología en un tiempo donde no estaba en auge como ahora?
Me encantaba, y luego cuando estaba en la escuela de psicología hice prácticas en dos centros, uno que tenía un psiquiatra y que dedicaba a religiosas y otro centro, un psiquiátrico que dirigía el Dr. Vallejo-Nájera, a mí aquello me encantó. Luego pude simultanear el estudio de la psicología y sacar la licenciatura.
¿Ha habido algún cambio en su trayectoria en cuanto a sus planteamientos psicológicos?
Bueno, ha habido y no ha habido. Lo que estudié en la licenciatura los planteamientos eran muy generales, en cambio desde muy pronto empecé con la terapia centrada en la persona, la que fundó Carl Rogers. Ya empecé a especializarme como terapeuta en el año 1970 en la terapia centrada en la persona.
¿Vd. cree que la situación global de la psicología ha mejorado o empeorado?.
Yo tengo mucho interés en ponerme en contacto con profesores de la Universidad y así lo comenté cuando estuve en Salamanca, para saber que métodos están utilizando para el estudio de la psicología, a mi me asusta que actualmente lo único válido en el estudio de la psicología sea lo conductivo-conductual y las personas que se forman salen conociendo solo una escuela, esto es una deficiencia muy seria. El argumento que da lo conductivo-conductual es que lo único válido es el método científico, concretamente el método científico experimental, pero si con este método no llegamos a comprender las facetas más importantes de la persona habrá que cambiar el método. Lo científico para la psicología no debería ser el método científico experimental, en lugar de supeditar el tema al método habría que supeditar el método al tema.
Durante su carrera en la psicología ¿en qué momentos se ha sentido más realizado?. ¿Hay algo que le ha decepcionado?
Yo me he sentido muy realizado dando el master que tenemos actualmente en La Coruña, Barcelona y Madrid, formando futuros terapeutas, y sobre todo dando el módulo de terapia centrada en la persona. He tenido una gran satisfacción haciendo psicoterapia individual y de grupo y actualmente llevo grupos de supervisión con personas que están empezando a trabajar en psicoterapia que supervisan conmigo y que así aprenden… Y con mucha diferencia mi mayor satisfacción es el máster que tenemos.
¿Cuál ha sido su caso más gratificante? y si ha habido alguno que no lo ha sido tanto.
Yo siempre comento, e incluso para ver la valía de esta orientación, que yo tengo en la memoria como ocho o diez personas que vinieron a mi destrozadas y que ahora están viviendo felicísimas, a mi esos casos me merecen los cuarenta años de profesión como psicoterapeuta. Eran casos que en principio no tenían solución pero que pasados dos o tres años son personas felicísimas.
¿Qué nos recomendaría a los estudiantes de primero de Psicología?
Yo recuerdo una frase de Rogers que es muy realista, porque él la experimentó, pero que desanima a la persona que hace psicología, porque dice que el ochenta por ciento de lo que estudió en la carrera no le sirvió para nada y que cuando él les decía a los profesores que aquello no le servía ellos le respondían “nosotros sabemos mejor que tú lo que te sirve”. Y luego él vio que era verdad, curiosamente decía que él aprendió casi más leyendo novela o teatro que en los textos de psicología.
Yo recuerdo que cuando Vd. nos dio la conferencia, nos dijo que fuéramos diciendo a nuestros padres que cuando salgamos de aquí no estaremos preparados
Yo así lo creo, pero también pasa con otras carreras, como el Derecho. Es necesario que tengáis una buena base y que luego escojáis una especialidad que vaya con vuestra forma de ser, la psicología tiene muchas posibilidades.
A mi es algo que me ha sorprendido y que cuando eres pequeño y dices que quieres estudiar psicología o lo que sea, no eres consciente de todo lo que abarca la carrera hasta que no entras en ella y en ese momento se te abre un abanico de posibilidades que te hace replantearte tus elecciones.
Tocando otras áreas de la psicología, el “Observatorio de Salud de la Infancia y la Adolescencia –Fundación FAROS- del hospital San Joan de Déu de Barcelona, ha publicado un Informe titulado “Trastornos del comportamiento en la infancia y la adolescencia: ¿qué está sucediendo?”, abordando cinco trastornos: el disocial; por déficit de atención e hiperactividad (TDAH); trastorno de la conducta alimentaria; negativista desafiante; y los trastornos de personalidad; estableciendo diagnósticos y tratamientos. Desde su experiencia profesional, ¿que debería hacerse para que la evaluación interdisciplinar (psicológica y médica) con una elección del tratamiento para cada trastorno por un lado, y el compromiso del paciente, familia y centros educativos por otro lado resulte más eficaz para una salud bio-psico-social del niño y adolescente?.
A mi me parece muy positivo el planteamiento que se hace en EEUU en el tratamiento de los niños y de los adolescentes. Actualmente nunca o casi nunca se hace terapia individual con niños o con adolescentes, normalmente se hace terapia de familia, por un tema muy concreto: si se hace terapia individual con los niños o a los adolescentes, como son los padres los que pagan la terapia, al final el niño se acaba convirtiendo en chivo expiatorio cuando la causa principal de su enfermedad entre comillas es la relación con sus padres. Y luego creo que es muy importante un abordaje interdisciplinar, a esto hemos llegado de una manera muy buena, a un encuentro amigable entre psiquiatras y psicólogos, para afrontar los trastornos de los que tú me hablas.
Desde hace varios años existen en el mercado editorial múltiples obras sobre temas como la autoayuda, la búsqueda de la felicidad, etc. ¿cree Vd. que estos libros cumplen realmente alguna función terapéutica desde el punto de vista de la psicología?
Yo si soy sincero tengo bastante desconfianza de los libros de autoayuda, he leído algunos, y creo que prometen más de lo que dan y lo malo es que la gente cree que conociendo esos libros y lo que ellos defienden, ya se pueden defender frente a síntomas serios. No soy partidario de los libros, hay algunos valiosos, pero pueden llevar a engaños.
Puede ser fácil tomar citas de otros autores y juntarlas en un libro, pero todas esas frases aunque las lleves a cabo en tu vida diaria no van a funcionar.
Totalmente de acuerdo contigo.
Hay un boom con eso de los libros de autoayuda, pero cuando una persona necesita ayuda psicológica debe acudir a un terapeuta especialista y no acudir a un libro que no evidencia la diversidad de las personas a la hora de afrontar los problemas psicológicos.
Yo he visto en personas que vienen a terapia un gran desengaño con los libros de autoayuda.
Vd. que es un reconocido especialista en la terapia centrada en la persona, en un artículo que publicó en el año 2002 nos habla de unas características que diferencian esta terapia de otras y asimismo asegura que hay una noción clave para determinar la forma de trabajar de un terapeuta en este campo y que es lo que la doctora Kinget llama “la tendencia a la actualización” ¿podría explicarme en que consiste esta noción?.
Muy sencilla y probablemente es la noción más polémica que tuvo Rogers y muy mal interpretada por gente que no la entendía. Lo que Rogers defendía a diferencia del psicoanálisis, es que la persona a semejanza de las plantas, animales, al ser un organismo tiene capacidades interiores naturales que le ayudan a desarrollarse plenamente como persona, tendemos una tendencia natural a desarrollarnos lo más plenamente posible como personas, si esto no se lleva a cabo es porque no tenemos las condiciones ambientales adecuadas que faciliten un buen desarrollo como persona.
También utiliza una metáfora para explicar esta forma de trabajar, el terapeuta como madre embarazada desarrolla un útero psicológico que haga que el cliente, abrigado por él, desarrolle de manera correcta sus capacidades, su potencialidad, su tendencia a la actualización, el ayudar al cliente de una forma indirecta, es decir, sin decirle lo que tiene que hacer, ¿cuándo un terapeuta como Vd. crea este útero psicológico, cómo lo crea?.
Primero aquí es muy importante y yo se lo recalco a las personas que vienen a formarse que cada escuela tiene su dificultad para formarse, en nuestra orientación la dificultad principal es que tenemos que trabajarnos en adquirir una manera de ser personas, que en concreto se caracteriza porque seamos personas congruentes, auténticas, personas que acepten incondicionalmente sin juzgar y que sepan empatizar con el mundo interior de los otros, y ese trabajo me va a permitir que yo, como persona, pueda establecer una relación con el cliente que va a ser de ayuda y que yo, en lugar de decirle lo que tiene que hacer que sería la ayuda directiva, yo a través de esa relación le voy a facilitar un encuentro de persona a persona, facilitándole ese útero psicológico y en el cual él va a desarrollar la tendencia a la actualización. Siempre digo que las mujeres embarazadas no tienen que hacer nada y tienen que hacer mucho, nada porque tienen que dejar que el óvulo fecundado, al cabo de los nueve meses, haya hecho su recorrido sin hacer absolutamente nada y tienen que hacer mucho porque lo que tienen que hacer es tener un útero adecuado para que esa tendencia natural del óvulo fecundado se lleve a buen término.
La primera actitud básica es la congruencia, solo si el psicólogo se relaciona con el cliente como persona real y no desde un rol será eficaz, ¿cómo consigue que el cliente le vea como una persona y no como psicólogo?.
Rogers tuvo un gran valor porque desmitificó la figura del psicólogo y del psiquiatra, incluso afirmó que sus peores alumnos y alumnas eran los psicólogos, porque durante la carrera habían juzgado y diagnosticado y en esta orientación eso no se hace nunca, es difícil quitarse esa costumbre y funcionar sin ese rol de psicólogo. Ese rol se quita trabajando el yo muy profundamente y trabajando en creer en la no directividad, en creer que yo no soy la persona que sabe más que el cliente, sino que yo voy a facilitar su crecimiento no dirigiéndole, sabiendo que él va a ser el agente de su propio desarrollo.
De la segunda actitud de la que habla es la de vivir una consideración positiva incondicional. Esta actitud la conforman dos elementos básicos: una neutralidad interna y el amor hacia el cliente. ¿Cómo Vd. lleva a cabo esta actitud?
Esta es la actitud más difícil a no ser que se junte con la empatía. Yo siempre digo que la actitud crítica es muy buena en todos los campos de la vida menos en las relaciones humanas donde hay que sustituirlas por la actitud empática, porque con el juicio no nos comunicamos. A mi me gusta para explicar esta actitud decir que esta actitud significa querer bien, que significa que yo quiera a la persona pero sin que mi cariño le condicione para nada en que ella sea lo que ella quiera ser, debo ser neutral evitando no el juicio exterior, sino el juicio interior, el juzgarle interiormente. Y por otro lado como decía Rogers, que era un gran humanista, al trabajar de persona a persona yo voy a tener un profundo cariño al destino de la persona, porque como persona tiene el valor de la libertad. Pero a mi me gusta utilizar la metáfora de querer bien porque probablemente todos somos conscientes de que socapa del cariño hacemos unos chantajes emocionales terribles, entonces querer bien en el sentido de cariño a otra persona, pero sin que mi cariño le mediatice para nada en lo que ella quiera ser.
La tercera actitud es la empatía, pero no todo el mundo es empático, ¿como un profesional de la psicología puede aprender esa empatía, si no la tiene, para poder llevarla a cabo con su cliente?
Aquí hay una cosa muy importante, y es que con las actitudes no se nace, las actitudes se aprenden claro. Cuando hacemos nuestro curso, que es fundamentalmente práctico, las personas practican la empatía y dejan de lado el juicio. La empatía dentro de la psicología humanista, que defendemos que no hay dos personas iguales, consiste en que yo sepa meterme en el pellejo de la otra persona y comprender su mundo interior, y como dice estupendamente Rogers, cuando ya se puede decir que la terapia ha llegado a su término es cuando el terapeuta ha logrado convertirse con una buena escucha o empatía en el otro yo del otro.
Podría explicarme en que consisten los grupos de encuentro.
Actualmente los que hacemos nosotros son tipo maratón. Son doce horas, tres sesiones de cuatro horas cada, sin ninguna interrupción a nivel de grupo, sin ningún ejercicio, la comunicación solamente con la palabra, por ejemplo el sábado de 10 a 2 y de 4 a 8 y el domingo de 10 a 2. Pero Rogers, acabo de leer un libro precioso sobre su vida y obra, practicó los grupos de encuentro con una dimensión mucho más amplia, sobre todo con dos facetas muy importantes para él: el resolver a través de los grupos de encuentro las diferencias interraciales, estuvo en Brasil, en Polonia, en Sudáfrica especialmente, con grupos de blancos y negros, iban colaboradores de su centro y trabajaban mucho dividiendo a 300 o 400 personas en pequeños grupos de 10 o 12 y tenían sesiones de grupos de encuentro y a la vez tenían siempre una sesión con todo el grupo y con eso él resolvió diferencias interraciales que había en Estados Unidos, en Sudáfrica, etc. y luego dio un avance en Nueva York cuando fundó el centro de la paz, porque procuró a través de los grupos de encuentro devolver la paz. Cuando Rogers, que murió el 4 de febrero de 1987, cuando estaba agonizando le llegó la nominación al Premio Nobel de la Paz, pero ya no podía, estaba en estado de coma, pero fue antes, cuando cumplió 80 años, cuando recibió una carta del Presidente de Estados Unidos, Carter, en la que le reconocía el gran trabajo desarrollado por la paz a través de los grupos de encuentro. Los grupos de encuentro han tenido una evolución, de ser primeramente algo más individual, luego se trabajaron las diferencias interraciales, por eso trabajaba mucho en Estados Unidos, en Sudáfrica, y fue muy interesante el encuentro en Gran Bretaña con los de Irlanda del Norte, y en una segunda fase más importante para promover la paz.
¿En qué sentido debería cambiar el ser humano para encontrar el sentido de la vida y alejarse de los pensamientos negativos que nos invaden constantemente?
Yo di un curso de fin de semana, que a mí me gusta mucho, que es el curso de Víctor Frankl sobre la logoterapia. Víctor Frankl trabajó muy a fondo el sentido de la vida y además lo vivió en su propia carne porque estuvo en tres campos de concentración, él veía como la gente del campo había perdido el sentido de la vida, se lanzaba contra las vallas electrificadas y se mataban. Por eso cuando él habla del sentido de la vida no lo hace en plan teórico sino que lo hace desde la práctica, porque a él le ayudó a encontrar el sentido de su vida en tres campos de concentración donde aniquilaron a toda su familia. Él dice una cosa muy bonita, que a veces esta falta del sentido de la vida es lo que hace que las personas deriven a conductas muy perjudíciales como son las drogas, el alcoholismo, la excesiva sexualidad, él dice que cuando no se encuentra el sentido de la vida fácilmente se deriva en esas conductas. No explica el sentido de la vida en un sentido trascendente, en el sentido de una persona religiosa que cree en el más allá y esto da sentido a su vida, no, él decía que quería que la gente encontrara el sentido de su vida de tejas para abajo.
He escogido alguna cita de Carl Rogers como “el amor, tanto en la ansiedad dolorosa como en el deseo feliz, es la exigencia de un todo, únicamente nace y subsiste si queda parte por conquistar, solo se ama lo que no se posee por entero” mi pregunta es ¿Es natural querer poseer lo que se ama?
Aquí tenemos un término que es “el poseer”. El término poseer si se entiende en un sentido posesivo, de dominación, etc., ahora poseer lo que se ama, yo creo que eso no entra ni dotando de un verdadero sentido a la palabra poseer …. Yo creo que una posesividad que no permita la independencia de la otra persona es una posesividad negativa, por eso Rogers decía una cosa muy interesante -que gustaba mucho a los japoneses y a los orientales-, que las personas somos como islas y cuanto más nos sintamos islas más congeniaremos con los demás, es decir, cuanto más cuide yo mi autonomía y mi independencia mejor me relacionaré con los demás.
Otra frase que he escogido es “demos gracias a los hombres y a las mujeres que nos hacen felices, ellos son los encantadores jardineros que hacen florecer a nuestros espíritus” ¿podemos vivir sin el amor de las personas que nos hacen felices?
No, claramente no.
¿Y vivir sin amor?
No. Rogers tuvo una cosa muy curiosa, Rogers que parece que tuvo una gran actividad social y tal, al final de su vida en los grupos de encuentro manifestó que vivió una gran soledad, algún autor expresa que probablemente esto se debió a que Rogers no vivió un amor incondicional, Su padre y su madre eran muy exigentes, como buenos protestantes, y es curioso porque Rogers expresó que vivía una gran soledad y que solamente a través de los grupos de encuentro él logró una mayor afectividad, una mayor unión con las personas. La segunda actitud fundamental es el amor incondicional.
¿Qué es lo más importante que se puede hacer en la vida? ¿Qué es lo más inteligente?
Hombre yo creo que cada persona tiene su tarea, ¿qué entiendo yo por tarea?, por lo que en alguna manera, y ahí estoy de acuerdo con la logoterapia, lo que le demanda el ambiente y el entorno en que se mueve, lo que le demanda que realice como persona, por eso dice Frankl que hay que realizar los valores, valores de actitud, que son respuestas a lo que vamos encontrando en nuestro caminar con las personas y con el mundo. La tarea de cada uno es propia de cada uno porque todos somos distintos, es importante que nos sintamos distintos y como persona distinta tengo que ver cual es mi tarea.
Hay hijos, cuyos padres tienen una profesión determinada, y que a fuerza de inculcarles su obligación de seguir esa profesión terminan sus estudios y se dan cuenta de que han seguido un camino que no es el suyo…
Estoy de acuerdo contigo y pienso que son malos padres los que directa o indirectamente influencian a sus hijos para que sigan la carrera que ellos seguido, muchísimo más lo que hoy se está dando que padres que no han ido a la universidad se empeñen en que sus hijos estudien lo que ellos querrían haber estudiado. A mi esto me parece muy negativo. Yo tengo casos de gente que han estudiado carreras porque las han hecho sus padres y que luego tienen una profunda insatisfacción.
Y se encuentran que han perdido unos años de su vida en algo que no les hace felices.
He leído unos estudios con moscas de la fruta que demuestran que la realización de ejercicio físico con personas ancianas combinado con la participación de jóvenes pueden mejorar su salud y alargar su vida ¿qué opina de esto, cree que es posible?
Para mí un ejemplo personal que pude vivir es que yo hasta los treinta años estuve en contacto con gente muy joven de la universidad que supuso un crecimiento personal muy grande, además con la gran satisfacción de que yo me entendía muy bien con mis estudiantes, y a mí eso me daba mucha vida.
¿En qué área de la Psicología cree que es necesario investigar más?
Yo creo que en todas, precisamente un ejemplo muy bonito, que a mi me ha llevado a la terapia centrada en la persona, es que es la única escuela de terapia que ha sometido a investigación los presupuestos que defendía. Desde el primer momento en Rogers hubo dos facetas que de alguna manera estaban en pelea, por un lado sus ganas de investigar que lo que él constataba en su gabinete en un encuentro interpersonal se podía constatar científicamente y por otro lado defender que la terapia era un arte. Y este planteamiento persiste hoy en la terapia centrada en la persona en someter sus presupuestos a investigación, cosa que no admiten otras escuelas de terapia no porque no la admitan sino porque dicen que es imposible.
¿En que campo cree que el psicólogo es más significativo, Psicología clínica …?
Para mí actualmente un campo, que además tengo un amigo que trabaja muy bien –se llama Álvaro Bilbao- que dirige un centro de personas con daño cerebral, él es neuropsicólogo. A mi me parece que en este momento un tema de investigación muy interesante, en el que yo no tengo más que muy poca entrada de conocimiento, es la neuropsicología. Es un tema muy interesante. Y de hecho en este centro hicimos una investigación durante un año, en que el que juntamos a un grupo de personas, grupo experimental al que le pasamos una serie de pruebas, otro grupo de control al que pasamos otra serie de pruebas y el grupo experimental durante un año tuvo sesiones de terapia centrada en la persona con dos terapeutas y después de ese año se la pasaron las pruebas a los dos grupos y estamos pendientes de publicar los resultados, porque los que hicieron la terapia centrada en la persona, personas con daño cerebral, mejoraron muchísimo.
Para finalizar y agradeciéndole mucho el tiempo dedicado a esta entrevista, si Vd. desea añadir algo que considere relevante para el fututo de la Psicología…
Bueno animar muchísimo a todos las personas que estudiáis Psicología a que ampliéis vuestra inquietud, que no limitéis de ninguna manera a lo que es propiamente científico- experimental, la psicología es enormemente rica. Yo animaría a la gente a que enriqueciera lo más posible su punto de vista sobre la Psicología.
Cuando yo asistí a la charla que Vd. dio en la Universidad me di cuenta de que había otras tendencias además de la psicología cognitivo-conductual, que es la que comenzamos a conocer en primero, y que a mi también me interesan…
Una observación como final. Rogers tuvo dos o tres diálogos con Skinner, y se hicieron muy amigos, y Rogers dice una cosa que no sé si la aprendéis en la orientación cognitivo- conductual actual. Dice que los terapeutas cognitivo-conductuales actuales han tenido una evolución que prácticamente coincide con la suya ¿cómo trabaja hoy un cognitivo conductual? le dice al cliente ¿tú que quieres corregir? y el cliente escoge las conductas que quiere corregir y hay un libertad de elección y también escoge los medios para corregir esas conductas y entonces Rogers dice que diferencia hay entre ambas orientaciones.

Una herramienta para quien busca relacionarse en profundidad

Daniel Troyse, psicólogo y docente del Máster en Psicoterapia Humanista Individual y de Grupo forma parte del equipo que se encarga de la formación del curso de especialista en Psicoterapia Centrada en la Persona – Carl Rogers. Actualmente se encuentra haciendo entrevistas a los candidatos y candidatas para el curso 2018/2019, de la que va a ser la 38º edición del Máster y del que aún sigue abierto el periodo de inscripción.
¿Cómo están yendo las entrevistas?
Bien, muy bien. Me estoy encontrando con gente muy motivada. Me da mucho gusto ver lo profunda que es la inquietud por servir de ayuda en tanta gente, las ganas de prepararse para ofrecer la mejor ayuda posible.
¿Cuáles son las dudas que más comparten contigo los futuros alumnos/as?
Mucha gente se pregunta si esta formación les aportará algo más de lo que ya saben, obviamente. Mucha gente viene con varios títulos en su currículum, no obstante sienten que les falta algo. Se sienten cargados de teoría pero cortos de recursos prácticos. Buscan, quizá sin verlo así de claro, humanizar su trato. Parece que hay una sensación generalizada de estar bien preparados como “técnicos” pero un poco perdidos a la hora de relacionarse profundamente. Deduzco que intuyen lo fundamental que es esto para poder servir de ayuda.
¿Son perfiles profesionales centrados en la psicología, medicina o los candidatos vienen también de otras áreas?
En el especialista en Terapia Centrada en la Persona abrimos las puertas a personas de cualquier procedencia profesional. Pero el 95% son personas que ya pertenecen a algún gremio asistencial o quieren dar el salto hacia ello. Este año contamos con psicólogos/as, coaches, sacerdotes, trabajadores sociales, profesoras, enfermeras, médicos e incluso abogadas.
¿Qué pueden esperar del curso?
Nuestra intención es que salgan de aquí abiertas a su mundo interior y al de las personas con quienes interaccionan, con herramientas para contactar con ello como personas. Trabajamos a fondo la propuesta de Carl Rogers para catalizar en el alumno una escucha empática, genuina y comprometida con la persona. Así que cada alumno puede esperar de este curso un profundo cambio personal y un marcado aumento en su capacidad para relacionarse genuina y profundamente no sólo en el marco de la asistencia terapéutica sino en sus relaciones en general. Obviamente está enfocado al encuentro terapéutico y prestamos mucha importancia al aprendizaje práctico, por lo que cada alumno saldrá de aquí con experiencia real y conocimiento sólido.

«No tengo un cuerpo, sino que soy un cuerpo. Mi cuerpo y yo somos uno. Escucharme a mi es escucharle a él»

Muchas gracia a Carmen, Mónica, Amelia y J. Pablo por compartir con el Instituto su experiencia personal tras la formación en Focusing.
Esta formación a cargo de los docentes Mentxu Martín-Aragón y Josep Santacreu es uno de los módulos complementarios, junto con la Dinámica de Grupos, las Prácticas y la Bioenergética, que forman parte del programa del Máster en Psicoterapia Humanista Individual y de Grupo que realiza el Instituto de Interacción en Madrid y Barcelona.
«Focusing me ha ayudado a experimentar que puedo aceptar todo lo pasado, incluso lo que querría desechar, y al aceptarlo se transforma y es nuestra fuerza»
Nada es imposible, o todo es posible… es algo que mi terapeuta dijo en mi boda. A mi me quedó flotando esta expresión, y tiempo después la dije de otra manera, no todo es posible, no podemos traer a los muertos de vuelta, no podemos cambiar lo que ya fue, sin embargo si podemos vivir con eso, eso siempre es posible y muchas veces no nos damos cuenta, no lo aceptamos intentamos desecharlo, apartarlo cuando eso es lo que nos ha traído hasta aquí, es nuestra fuerza, nuestro patrimonio.
Focusing me ha ayudado a experimentar que puedo vivir y aceptar todo ésto, incluso lo que querría desechar, y al aceptarlo se transforma y es nuestra fuerza. Gracias por todo ello.

J. Pablo I Alumno del Módulo de Focusing

«Focusing ha sido importante para seguir en mi camino de la psicología. Ha sido un medio facilitador para poder estar en contacto con partes de mi interior que no eran vistas o reconocidas»
Hola, soy Mónica, licenciada en psicología y ahora diplomada en focusing. Yo conocí focusing a través del Instituto de Interacción y me apunté siguiendo una intuición, que era un interés personal por conectarme más con mis emociones y mi cuerpo, ya que sentía que estaba demasiado en la cabeza.
Para mi focusing ha sido importante para seguir en mi camino de la psicología, para no dejarlo y creer en ello y en poder desarrollarme ahí, también para seguir formándome en psicología. Además ha sido un medio facilitador para poder estar en contacto con partes de mi interior que no eran vistas o reconocidas, y que me piden que esté con ellas y también tener su espacio. Y sin duda también me ha ayudado mucho para poder mejorar y desarrollar la empatía a la hora de acompañar a otras personas en sus procesos vitales y también a confiar más en el proceso en sí.

Mónica I Alumna del Módulo de Focusing

«Focusing ha sido y es un regalo para mí, que cada día acojo, recibo y agradezco, generando en mí un continuo interés y entusiasmo»
Me ha servido para estar y vivir más conectada con mi cuerpo-mente y corazón, me ha ayudado a vivenciarme, a ser cada día más yo. Vivir en lo que yo necesito y lo que quiero ser, aceptando lo que yo soy, y estar más presente conmigo y con los demás en ese compartir de experiencias (experiencing).
Cuando me pregunto qué aportara, lo que ha significado y significa, me viene la imagen del poeta que está en el mundo, presente en esa escucha de sus sentimientos, atento, observando, acogiendo lo que ocurre en él/ ella en su interacción con su estar en el mundo.
Desarrollando esas actitudes de acogida de lo que ocurre en su interior sea agradable o desagradable, paciente, empatizando, para luego darlo significado plasmándolo en su poesía y compartiéndolo con el mundo. Como alguien dijo, la poesía es decir con palabras lo que las palabras no pueden decir.
Focusing ha sido y es un regalo para mí, que cada día acojo, recibo y agradezco, generando en mí un continuo interés y entusiasmo. Gracias!!!

Amelia I Alumna del Módulo de Focusing

«No tengo un cuerpo, sino que SOY un cuerpo. Mi cuerpo y yo somos uno. Escucharme a mi es escucharle a él»
Hace mucho tiempo leí que nuestro cuerpo es el vehículo en el que viajamos toda la vida, y que al no saber lo que durará el trayecto es importante cuidarlo lo mejor posible, si es que somos buenos conductores…
La metáfora me gustó. Mi cuerpo era ese recipiente en el que yo soñaba, deseaba, amaba, vivía y sufría. Yo conducía, y era yo quien tenía las respuestas, quien tenía que luchar por sanar mis heridas, quien llevaba las riendas, en definitiva.
Y mira tú por donde… a mis cuarenta y muchos y formándome en la que siempre había sido mi «vocación frustrada»… me entero de pronto de que en realidad no tengo un cuerpo, sino que SOY un cuerpo. De que mi cuerpo y yo somos uno. De que escucharme a mi es escucharle a él. De que no es un mero contenedor, sino yo misma.
Aún sigo aprendiendo a integrar esa verdad. Conmigo. Con mis niños y niñas de tres a seis años. Con las personas que acompaño en terapia…
Y eso es lo que ha supuesto Focusing para mí.

Carmen I Alumna del Módulo de Focusing

«La experiencia de ser profesora en el Instituto es muy especial para mí»

Eulalia Gil Ojeda, referente en la Psicoterapia Centrada en la Persona y miembro del Instituto de Interacción y Dinámica Personal. Hablamos con ella acerca de su experiencia como profesora en el Máster en Madrid y Barcelona.
Eulalia, ¿Cómo se presenta el inicio de septiembre?
Interesante. Este año vamos a empezar a impartir la teoría del Master On-line. Hemos programado muchos cursos nuevos complementarios a la formación del Master y los alumnos que han acabado están muy motivados a seguir con supervisiones y prácticas de terapia.
Eulalia, impartes el Curso de Especialista en Psicoterapia centrada en la Persona en Madrid y en Barcelona ¿cómo está resultando tu experiencia a lo largo de estos años?
La experiencia de ser profesora en el Máster y el Curso Especialista en Psicoterapia centrada en la persona es muy especial para mí. Por una parte siento que me exige una gran implicación con el seguimiento de cada alumno, tanto con su proceso de aprendizaje, como con el proceso de crecimiento que se produce a través de las prácticas.

Ser profesora me aporta la gran satisfacción de presenciar maravillosos cambios interiores en aquellos alumnos que de verdad se implican y desean cambiar, además del avance en el dominio de las herramientas terapéuticas.

En tu opinión ¿Cuál es el punto fuerte del Instituto de Interacción, lo que lo hace diferente a los demás centros formativos?
Creo que hay varios:
  • El aprendizaje practico que se hace desde el primer día.
  • La gran experiencia del profesorado en el campo de la clínica.
  • El interés e implicación que cada profesor desarrolla con el proceso de aprendizaje de cada alumno o alumna.
  • La oportunidad que ofrecen el Máster y los cursos para trabajar los propios temas no resueltos.
El Instituto de Interacción es un centro de referencia para muchos profesionales interesados en formarse en psicoterapia humanista… pero para la gente joven, los que aún no lo conocen ¿Qué les diríais para que se acercaran a conocerlo?
Les diría que van aprender métodos terapéuticos observando a profesionales de gran experiencia, haciendo practicas supervisadas, observando trabajar a sus compañeros en un ambiente de respeto, cercanía y comunicación profunda en el que se sentirán muy cómodos. Y que podrán además profundizar en si mismos, en su historia y dificultades.

El proceso psicoterapéutico humanista por José Antonio García – Monge

Analizamos el proceso psicoterapéutico en Psicología Humanista. Se trata de un encuentro humano en clave de amor lúcido, escucha, palabra y esperanza. Valor terapéutico de la PALABRA. Visión antropológica y horizonte de salud humana.
Como prólogo: una antigua sentencia humanista clásica de Publio Terencio, año 165 antes de Cristo: “soy humano y nada de lo humano me es ajeno”.
Sobre este fundamento se asienta el proceso psicoterapéutico humanista con su finalidad saludable e integradora. Amplio y profundo marco que nos ofrece una antropología, filosofía y psicología unificadora como guía de un cambio personal de salud psicosomática y social. Y un soplo del espíritu humano que recorra todo nuestro ser terapeutas.
La salud integral es una meta dinámica, una necesidad y un deseo. El proceso hacia ella, en el contexto psicoterapéutico, implica un compromiso cálido, respetuoso y lúcido. La palabra griega “terapeuo” significa “acompañar cuidando: sanando”.
¿Cómo se verifica en la terapia esta finalidad?.
Primero, a través de un encuentro interpersonal (Psicología del encuentro).
El lenguaje verbal y el no verbal demandan una ayuda que se enmarca en dos roles: terapeuta y paciente, pero sobre todo en dos personas que exploran el átomo social del paciente, de su mano y con sus puntos de vista (Jacob Levy Moreno). El terapeuta le acompañará en su visión, posiblemente fragmentada y tal vez distorsionada, hacia una autopercepción real que le ayude a responder con verdad a la pregunta “quién soy yo en relación a”.
Desde un psicológico sedentarismo, posiblemente neurótico, el terapeuta  estará al lado del paciente, en la aventura nómada de explorar su territorio y sus fronteras que limitan al norte, sur, este y oeste con los otros y los acontecimientos. Mapa (mental-emocional) confrontado con el territorio existencial. Puede acontecer una inadecuación del territorio con el mapa (desorientación vital, caminar vagando sin norte) o un insight realista y hondo.
En el contexto terapéutico el sujeto podrá elaborar un mapa que le motive y permita caminar saludablemente por su territorio vital.
Asistimos y somos cordiales y lúcidos testigos de una soledad acompañada que el terapeuta respetará invitando al paciente a ampliar sus horizontes. Del “tener sensaciones” le ayudará a comprender que “elaboramos percepciones e interpretaciones” y somos responsables, con nuestra historia a cuestas, de esta creación.
“El árbol, en ocasiones, nos impide ver el bosque”: resentimientos, sentimientos de culpa, depresiones, angustia, pérdidas… dificultan la mirada a la vida del bosque El terapeuta ayudará a ampliar la mirada por dentro y por fuera. Encontrar con paciencia y ahínco motivaciones personales que, desde la introspección verbalizada, lleven a la acción saludable: personal-relacional-social.
Segundo, a través de la palabra.
Lo que sana es la interacción y comunicación mediante la palabra y, desde mi punto de vista y experiencia, también a través del AMOR. La Palabra permite expresar el manojo de necesidades que nos constituye en nuestra libertad herida, tanto a la hora de jerarquizarlas en el yo-tu-nosotros (Martin Buber) como a la hora de ordenar los deseos que emergen; aceptar su frustración y/o realización.
El hombre es un animal simbólico, hacedor de símbolos. En el principio y centro está la palabra, el símbolo más universal (demandante de un eco personal, cordial, verdadero y luminoso). Bob Dylan (premio Nobel de literatura, 2016) con un eco bíblico de la creación canta: “In the beginning the man named all animals”.

Lo que no se nombra todavía no está disponible para su adecuada integración humana consciente.

Para que la palabra sea curativa, debe acarrear realismo (con sus serias dificultades si adoptamos una visión antropológica menos positiva que la aquí expresada). Dinamismo de un AMOR lúcido que pide ser, no solo oída, sino escuchada. Escucha activa (C. Rogers). Toda auténtica escucha es un refuerzo que abre horizontes vitales pequeños o grandes. Esa escucha necesita una atmósfera de silencio que identifique y aísle “ruidos” psicológicos, sociales y culturales.
Pueden surgir y aparecerán resistencias, pero en el dinamismo de ese amor maduro, (aceptación incondicional) (C. Rogers), el paciente podrá experimentar la seguridad básica y la congruencia (como debe experimentarla el terapeuta) que le permita, en su dañada libertad, crecer (personal growth), relacionarse, tolerar la frustración (tan necesario en nuestra cultura) y elegir.
Aprender a amarse y a amar sanamente dinamiza y desemboca en la autorrealización (Abraham Maslow). (Que no tiene nada que ver con el narcisismo, endémico hoy en día).

La psicoterapia es un encuentro de dos ESPERANZAS: la del sujeto-paciente y la del psicoterapeuta: quiero vivir sanamente; quiero y espero poder ayudarte en ese deseo y tarea.

Ayudar a crecer en esperanza verificadora de un sano: “quien soy”, “quien y cómo quiero ser” “qué puedo o no puedo” y “cómo vivir”.
Un espacio donde se aprende a ELEGIR (inseparable de renunciar) y a arriesgarse al cambio, (que frecuentemente da miedo y paraliza), verbalizando y siendo consciente de mi persona, sentimientos, pensamientos y conductas (de qué me estoy dando cuenta, aquí y ahora, Fritz Perls).
Conocerse (con su necesaria premisa amorosa que realiza el “conócete a ti mismo”; en el Pronaos del templo griego de Apolo en Delfos) y abrirse al mundo relacional. Integrar, haciendo sitio humano entre los “duelos” necesarios y arriesgarse, no sin dolor de parto, a darse a luz, con realismo y horizontes. No inmovilizarse por temor al dolor, sin convertirlo en sufrimiento que nos sobrepase. Habitar tu soledad.  Atreverse a ser “plena” y “modestamente” feliz. Nombrar sin miedo los mecanismos de defensa, y decidirse a vivir con SENTIDO. (VIKTOR E. FRANKL: Fundamentos antropológicos de la psicoterapia).

Sanar es aprender a leer comprensiva e integradoramente la propia existencia con apertura vital a su profundo sentido. Si en esta  vivenciada y social compresión “lo que me (y nos) construye va mas deprisa que lo que nos destruye” hay lugar para la esperanza.

Nietzsche, citado por la psicología humanista, escribía: “El que tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo”.  Arriesgarse a asumir el “porqué”, trasmitirlo y agradecerlo, no sin algo de sentido del humor, que es un signo de madurez, es un camino de crecimiento humano saludable.
Subrayo el “sentido” agradecido porque tiene mucho de sana y gratuitamente recibido. “Gracias a la vida” (Violeta Parra). Sin quitar protagonismo al humano esfuerzo,  realismo de la dolorosa soledad del sinsentido y los cambiantes estados de ánimo: “La risa y el llanto” (ibid.).
El hombre no crece siendo “estirado”, sino siendo regado y regándose: a nivel personal, familiar, cultural, ético, filosófico, axiológico, creyente (aunque el terapeuta mantenga un respeto y neutralidad benevolente ante las verdaderas y sanas opciones humanas). Aquí tiene la pedagogía, más que la psicología, una palabra que decir y una tarea: educar (del verbo latino “educere”, sacar, guiar).
Ahondando, casi siempre, podemos, en el crecimiento personal, encontrar algún rincón y momento existencial en el que, latente o claramente, exista la palabra:”gracias”. Si no la encontramos nunca en el corazón o en los labios o en algún rincón de la existencia, algo, (alguien) está pidiendo auxilio en el devenir personal. Tal vez sin que el sujeto lo sepa.
“Lo que yo se lo puede saber cualquiera, pero mi corazón es solo mío” (Goethe): la Vida es mas fuerte que las “muertes” que nos acosan por dentro y por fuera. El Bien, a pesar de tanto mal, el Amor entre tanta frivolidad (alboroto de los sentidos, sexualidad compulsiva-posesiva), indiferencia e incluso odio, la Salud integral, entre tanto sufrimiento, puede terminar emergiendo en la vida: aprendiendo a amar corporal e integradamente, en diferentes longitudes de onda y profundidad  al otro, los otros. A pesar del “escombro” que pretende ahogar y sofocar el crecimiento personal, el impulso de vida es más fuerte que la pulsión de muerte. Ubicar al paciente (usuario, “cliente” ¡!) en su cultura personal, familiar, social es tarea del terapeuta para comprenderle en relación “a” “desde” y “con” y “hacia”. Aprender su lenguaje y deletrearlo con él. Acompañarle en la sana satisfacción de sus necesidades o en su inevitable frustración y enseñarle o aprender con él a desear bien.
En la dinámica y terapia de grupos, (Grupos de encuentro en la Psicología humanista), la evolución suele ir del poder al amor, si procede sana e integradamente con sus avances y retrocesos. Con diferentes preguntas:” 1ª: “dentro versus fuera” (integración); 2ª: “arriba o abajo” (poder) y finalmente: 3ª:“cerca o lejos” (amor). En el grupo humano es necesario saber responder a esas preguntas para lograr una integración auténtica, libre y coherente. El “nosotros” requiere trabajo personal y colectivo-social hacia una progresiva y saludable armonía.
La psicoterapia tiene vocación humana: personal y universalmente “ecológica”.
Un indicador de salud durante el proceso psicoterapéutico será la progresiva PAZ  y coherencia con su dinamismo social posible.
Más importante que la “fidelidad al modelo terapéutico” es la sana apertura, en su contexto vital, a lo humano, en el sentido total y esperanzado del término. A pesar de una real “antropología negativa”  tiene raíces una, bondad no ingenua, y deseo de salud integral que, en el fondo, (muy, demasiado en el fondo, en ocasiones), nos constituye.
Con un eco del eminente patólogo y catedrático  Dr. José de Letamendi (1828-1897) a quien el Dr. Gregorio Marañón, gran médico, pensador conoció, afirmaría, con él, de la medicina y, lo señalo aquí de la psicología, que “el psicólogo que solo sabe psicología, ni psicología sabe”. Pero la historia personal y social es, si sabemos aprender, “maestra de la vida”.

Ismael, pedagogo social: «La Psicoterapia Dinámica fue la guinda del pastel»

Ismael Anaya Romero, pedagogo social en Salud Mental. Alumno de los Cursos Especialista en Psicoterapia Dinámica y Especialista en Psicoterapia centrada en la persona – Carl Rogers
Mi nombre es Ismael Anaya Romero, e hice la carrera de Pedagogía; rama Social. Hasta ese momento, mi principal formación fue un curso de 400 horas de Monitor de Educación Ambiental que me permitió trabajar de Profesor de Educación Ambiental con menores en riesgo social. La experiencia fue de un año en tres colegios madrileños para grupos con necesidades educativas especiales.
Desde hace 20 años trabajo como Pedagogo Social en Salud Mental. Empecé en una asociación llamada ALUSAMEN ( Asociación en Lucha por la Salud Mental y los Cambios Sociales ) encargándome de su administración, para posteriormente dedicarme especialmente a la atención a los socios, y a la gestión de las acciones voluntarias y coordinación de equipos de voluntariado.
En el año 2006 acabé mi relación laboral en esta asociación para poder incorporar la estructura de acciones voluntarias en otra asociación, también de Salud Mental: Asociación Salud y Alternativas de Vida ( ASAV ). La incorporación de un Plan para la Gestión, Fomento, Formación y Fidelización del Voluntariado fue todo un éxito, y en pocos meses ya habíamos duplicado el número de usuarios y teníamos un equipo de 15 voluntarios. Coordiné acciones con el Instituto Psiquiátrico José Germain, y es a través de uno de sus profesionales, como conocí la empresa Cogesin Sanitaria. Me ofrecieron un trabajo a jornada completa como Pedagogo, pero también como Terapeuta en el Hospital de Día Infanto-Juvenil de Leganés.
Desde aquí, mi perfil profesional fue enriqueciéndose enormemente y acercándose al campo de la terapia. Nunca dejé de hacer mi trabajo de intervención social y coordinación y gestión de acciones sociales, pero sí que me vi muy atraído hacia la escucha y dedicación a ayudar a los demás a través de intervenciones terapéuticas.

En el Hospital de Día me pidieron formarme y también ponerme en terapia. Elegí hace unos 8 años a alguien del Instituto de Interacción para trabajarme, y fue una experiencia positiva de un gran cambio personal para mí. Fue a través de mi terapeuta que me planteé hacer la formación con el Instituto de Interacción, y esa fue sin duda, mi gran experiencia de crecimiento personal y profesional.

Empecé eligiendo la especialidad de Terapia Centrada en la Persona de Carl Rogers. Tanto D. Javier Ortigosa ( que en paz descanse ), como Dª Eulalia Gil, se convirtieron a lo largo de los dos años de formación, en referencias para mí, tanto en lo personal como en el terreno profesional. Elegí Rogers porque su teoría y la aplicación de su enfoque se adaptaba muy bien a mi trabajo, que era terapéutico, pero también formativo, educativo y de intervención social.
Esta formación me permitió mejorar como profesional en mi trabajo, gracias a que ahora podía entender mucho mejor lo que en materia de ayuda estaba desarrollando. Me ayudó a tener un mayor conocimiento de lo qué hacer y cómo hacerlo. Mis propios compañeros me lo reconocían según pasaban los meses de formación. Y esto pudo ser de esta manera porque el camino fue «de dentro hacia afuera», es decir, a medida que yo ordenaba mejor lo mío, veía cómo se ordenaba lo que me rodeaba, y de qué manera yo contribuía.

Acabados los dos años ( el de grupo y el de individual ), me animé a cursar la Especialidad de Dinámica, y esa fue la guinda del pastel.

En los dos años de formación, gracias a mis cuatro excelentes profesores, pero muy especialmente a D. Pepe Burdiel, fui consciente de las herramientas que adquiría y que dotaron mis acciones profesionales de muchísimo más conocimiento, control y seguridad. Elegí Dinámica gracias a Rogers, porque los cuatro años que he pasado en el Instituto de Interacción, los debo ver como un continuo constructivo de conocimiento y crecimiento personal.
Valoro enormemente de esta formación que la Dinámica es experiencial. Eres paciente de grupo o en individual, y sino eres observador, y a medida que te vas preparando eres terapeuta. Se trata de un compromiso que adquieres contigo mismo y que te permite vivir en primera persona la ayuda de los profesores, que son también tus terapeutas durante las sesiones. Y también, y muy especialmente, la ayuda del grupo. Yo me siento muy afortunado de haber conocido y haber aprendido de todos mis compañeros ( educadores, psicólogos, trabajadores sociales, psiquiátras, profesores,…). Y cuando ellos fueron los terapeutas también pude ver cómo habían crecido.
Actualmente, y tras 12 años coincidiendo en dos trabajos a la vez, me he limitado a trabajar en el Hospital de Día Infanto-Juvenil que además está gestionado actualmente por el Instituto Psiquiátrico José Germain.

En mi puesto de Pedagogo Social, y junto con un equipo de otros 9 profesionales, ayudo a menores de edades comprendidas entre los 6 y los 17 años, a que se conozcan mejor, a que ordenen sus vidas y que sean más felices. Y gracias a la formación que he recibido del Instituto de Interacción soy mejor terapeuta.

Recomiendo sin duda esta formación, pues no sólo he adquirido herramientas importantes para mi trabajo, sino que además, me han permitido vivir una experiencia de enorme crecimiento personal, y que nunca voy a olvidar. Me acompañará siempre, porque de alguna manera, está integrada en mí».

«Somos humanos y humanistas. Nos implicamos con la persona en todas sus dimensiones con respeto y empatía»

Jose Antonio García-Monge es una de los pioneros en la psicoterapia humanista en España. Además es fundador, director y figura clave del Instituto de Interacción y Dinámica Personal. Charlamos con él de cara al comienzo del nuevo curso sobre los retos y planteamientos que tenemos por delante.
«Como director del Master en Psicoterapia Individual y de Grupo del Instituto de Interacción y Dinámica Personal, en esta nueva edición, aprecio un interés renovado por el aprendizaje de la Psicoterapia en España, con alumnos también venidos de otros países.
Lo que ha motivado y sigue motivando a tantos psicólogos y a otros profesionales provenientes de relaciones sociales de ayuda, es la armonía entre la teoría y la práctica, prevaleciendo ésta última en la relación directa con el paciente o cliente, con la persona que busca su salud y su verdad.

Somos humanos y humanistas. Nos implicamos con la persona en todas sus dimensiones con respeto y empatía. Con una sabiduría práctica que de verdad, ayude en el crecimiento personal y en su encuadre psicosocial. Para nosotros lo importante no es comentar libros eruditos, que no faltan en las lecturas compartidas, sino la psicología del encuentro.

No solo damos, sino nos damos con un horizonte cercano y amplio a la vez en la tarea de ser personas.
De caminar del yo-tú al nosotros en los niveles que mueven nuestra vida y nuestra sociedad familiar, laboral, ciudadana en el ancho y, a la vez concreto mundo que nos envuelve e interpela. Que nos llama por nuestro nombre: nos ignora, o nos ama.»

EVITERNO

Exposición fotográfica de Nuria Quiñones Muñoz, Psicóloga y Fotógrafa. Alumna Promoción 2015-2017 del curso postgrado Especialista en Psicoterapia centrada en la persona.
La fotografía para mi tiene un tinte parecido a lo que siento en terapia, es una forma a través de la cual puedes descubrir más sobre las personas y sobre ti mismo – Nuria Quiñones Muñoz
Cada foto dice un poquito de tus adentros, porque ante el mismo paisaje, no todos apreciamos la misma imagen, y es que no todos miramos desde el mismo ángulo.
Llevo años haciendo fotos, a través de ello aprendo, me ilusiono, disfruto, me emociono, y recuerdo…quizás también hay una gran parte de mi que lo hace para poder atrapar momentos, y correr a ellos cuando necesite poder volver ahí por un rato, y volver a verme en sus ojos, o a través de esa ventana, para sentir ese abrazo u oler de nuevo ese paraje… es curioso, pero cuando vuelvo a ellas, veo cosas nuevas que antes no veía, y es que lo veo con el filtro de los aprendizajes que he obtenido mientras se derramaba el tiempo.
Porque la vida pasa volando y como dice Milan Kundera «El hombre atraviesa el presente con los ojos vendados. Sólo puede intuir y adivinar lo que de verdad está viviendo. Y después, cuando le quitan la venda de los ojos, puede mirar al pasado y comprobar qué es lo que ha vivido y cuál era su sentido.»
Fotografiar a alguien es una manera de ver y de mostrarte, de cruzar los puentes que te lleven a su/a mi, universo particular.
Es una forma de plasmar el presente, para poder ver mi pasado en el futuro.

La pérdida repentina de un ser querido y el proceso de asimilación

La vida de una persona vale lo mismo este donde este pero cómo duele la pérdida de una vida cuando se siente tan cerca. La proximidad es un factor emocional de primer orden que multiplica el dolor. Por eso nuestra solidaridad con Barcelona es más intensa, más fuerte; compartimos la reflexión sobre la pérdida repentina de un ser querido y el proceso de asimilación a cargo de Eulalia Gil Ojeda, psicóloga, docente del Máster en Psicoterapia individual y de Grupo y miembro del Instituto de Interacción y Dinámica Personal
La muerte repentina de un ser querido puede producir en los allegados dificultades para la realización del proceso de duelo por varios motivos. En primer lugar a veces se alarga la primera etapa de negación, de dificultad para  asimilación de la perdida, se mantiene en el tiempo la experiencia como algo irreal, algo que no ha ocurrido. Cuesta pasar a la segunda etapa del duelo que tiene que ver ya con la asimilación propiamente dicha.
Si añadimos el factor de la violencia como causa de esta muerte inesperada, el duelo se considera traumático ya que añade elementos que dificultan el proceso de asimilación de la perdida. Se produce un fuerte cuestionamiento de las creencias sobre la vida, el mundo, la sociedad, o los valores que en ocasiones lleva a una fuerte sensación de pérdida de referencias.
Una vez iniciada la etapa de asimilación, se puede experimentar además una rabia intensa, deseos de venganza, o incluso culpa y autorreproches que en ocasiones atascan este proceso que tan naturalmente se hace en otros casos.
En estos casos, los terapeutas tienen el reto de trabajar en primer lugar la culpa que en ocasiones encubre rabia, para llegar a la emoción primaria oculta que es el dolor profundo por dicha perdida y realizar el acompañamiento adecuado en la elaboración de la misma.
El avance del proceso de duelo depende de la historia personal de la persona, de los recursos anteriores para  gestionar las emociones y las perdidas, de la fortaleza o vulnerabilidad del yo, y del apoyo del entorno. Pero en cualquier caso siempre es posible realizar el proceso de asimilación con una ayuda terapéutica adecuada, para recobrar la esperanza y nuevo sentido de la vida y del propio yo.

«Estos dos años han sido una de las mejores experiencias de mi vida»

Nuria Quiñones Muñoz, Psicóloga y Fotógrafa. Alumna del curso postgrado Especialista en Psicoterapia centrada en la persona

«Tuve claro prácticamente desde que asistí a una charla de Javier Ortigosa que este tipo de formación es imprescindible para cualquier terapeuta. Cuando pensaba en la hora de la verdad, la hora en que yo tendría que sentarme como terapeuta ante un cliente, quería poder hacerlo desde donde él lo hacía, desde la empatía, la autenticidad, desde el no juicio» – Nuria Quiñones Muñoz

¿Qué formación hiciste en el instituto? ¿por qué?
Realicé durante el curso 2015-2017 en el Instituto de Interacción de Madrid el curso de Especialista en Psicoterapia centrada en la Persona – Carl Rogers.
Durante dos años he ido y venido a Madrid en el día para poder asistir a clase, ya que no vivo allí, y lo volvería a hacer una y mil veces.
Tuve claro prácticamente desde que asistí a una charla de Javier Ortigosa que este tipo de formación es imprescindible para cualquier terapeuta. Cuando pensaba en la hora de la verdad, la hora en que yo tendría que sentarme como terapeuta ante un cliente, quería poder hacerlo desde donde él lo hacía, desde la empatía, la autenticidad, desde el no juicio…Y sentía que con lo que nos impartían durante la carrera, me quedaba coja en este sentido. Así que mucho antes de terminar la carrera ya tenía claro que eso sería lo primero que haría al finalizarla.
¿Qué destacarías de la formación que ofrece el instituto?
Destaco el magnífico equipo humano y profesional con el que he tenido la suerte de formarme. Y sobre todo lo mucho que he aprendido a lo largo de estos dos años de ellos y con ellos. Poder crecer, a la vez que aprendes, y mejoras tu técnica como terapeuta es un lujo.
Siento que a nivel de contenidos teóricos me llevo muchísimo, pero donde salgo increíblemente reforzada es a nivel práctico y experiencial. De hecho siento que estos dos años han sido una de las mejores experiencias de mi vida, a nivel didáctico y de crecimiento personal, y que lo que he aprendido aquí, de la terapia, de las personas y de mí misma, me acompañará y ayudará para siempre.
¿Qué te aportó a nivel personal/profesional?
Me aportó crecer, a nivel profesional y personal. Son dos años durante los que sientes que evolucionas, como terapeuta y como persona, y sales sintiendo que eso ha cambiado tu vida de alguna manera.Me aportó seguridad a la hora de sentarme frente a la persona, enseñándome durante dos años a través de la práctica a conocer mis aciertos y mis errores como terapeuta.
A nivel personal ha sido la mejor decisión que siento que podía haber tomado, he aprendido mucho, muchísimo sobre las personas, sobre mi… He conocido a un grupo de gente que me han enriquecido dándome la oportunidad de conocer sus propios universos, y claro, es que la galaxia es muy grande, y a veces sin darnos cuenta, vivimos solo con los ojos puestos en nuestro planeta.
Poder estar presente en el proceso personal de alguien es algo único.

Nuria Quiñones Muñoz pertenece a la promoción 2015-2017 del Curso Postgrado Especialista en Psicoterapia centrada en la persona.

Becas Javier Ortigosa curso 2017-2019

El Instituto de Interacción y Dinámica Personal (Madrid-Barcelona) y el Instituto Carl Rogers (Barcelona), en recuerdo de la figura de Javier Ortigosa Perochena (1936-2016), miembro fundador del Instituto de Interacción, pionero en la psicoterapia humanista centrada en la persona y discípulo de Carl Rogers, convocan 2 becas para realizar un Curso Postgrado de Especialista en Psicoterapia centrada en la Persona – Carl Rogers en Madrid y en Barcelona a partir de septiembre de 2017.
Los objetivos de esta beca son:
  • Incentivar el estudio y la práctica de la psicoterapia humanista desde la perspectiva de Carl Rogers.
  • Potenciar la figura de Javier Ortigosa, uno de los referentes de la Psicología Clínica española y máxima autoridad en nuestro país de la Terapia Centrada en la Persona.
BASES:
  • Las becas están dirigidas a todos los alumnos y alumnas preinscritos en el Curso Postgrado Especialista en Psicoterapia centrada en la persona para el curso 2017/19.
  • Para participar, los alumnos/as interesados en recibir las becas Javier Ortigosa deberán escribir una carta de motivación explicando los motivos por los que quieren optar a la misma y enviarla al email becajavierortigosa@psicoterapeutas.org antes del 8 de septiembre 2017.
  • Un jurado formado por profesores del Instituto de Interacción y del Instituto Carl Rogers seleccionaran tres candidatos para Madrid y otros tres candidatos para Barcelona. Tras realizar una entrevista personal a los candidatos, el jurado decidirá quiénes han sido las dos personas premiadas para la Beca Javier Ortigosa.
  • Cubrirán el 100% de un curso postgrado de Especialista en psicoterapia centrada en la persona – Carl Rogers ofrecido por el Instituto de Interacción y Dinámica Personal y el Instituto Carl Rogers. Este curso es impartido por grandes profesionales de la psicoterapia humanista y está valorado en 2450 €. El curso se realizará en Madrid o en Barcelona.
  • Los organizadores, el Instituto de Interacción y Dinámica Personal y el Instituto Carl Rogers ofrecen 2 becas (una para Madrid y otra para Barcelona) para la realización de ese curso. Para optar a las becas, las personas interesadas deberán adjuntar una carta de motivación donde se explique el interés y motivación por realizar este curso.
  • La fecha límite de recepción de candidaturas finaliza el 8 de septiembre de 2017 a las 00:00h (GMT +1). No se tendrán en cuenta para la beca las cartas recibidas con posterioridad. A lo largo de las siguientes semanas la organización contactará con las personas seleccionadas para informarles de la entrevista personal. El fallo de las becas se hará público a finales del mes de septiembre.

    La concesión de las becas no implica el pago de ningún gasto por alojamiento, manutención o transporte a los beneficiarios de las mismas, que deberán correr con esos gastos por su cuenta.

    La participación en esta convocatoria de becas implica la aceptación expresa de todas y cada una de estas bases, incluida la resolución final de la misma. Todas las decisiones se consideran vinculantes para los participantes en este programa de becas, y serán inapelables.

«Con él aprendí a mirar a la persona con entusiasmo y asombro»

Daniel Troyse, psicólogo, docente del Máster en Psicoterapia Individual y de Grupo del Instituto de Interacción y Dinámica Personal

El próximo 20 de Julio se cumple el primer aniversario del fallecimiento de Javier Ortigosa (1936-2016). Son días especiales para nosotros, de recuerdo y memoria a Javier Ortigosa, miembro fundador del Instituto de Interacción y Dinámica Personal, gran psicoterapeuta, pionero en la Psicoterapia centrada en la persona y que ha dejado una profunda huella en generaciones y generaciones de alumnos formados en el Instituto. Daniel Troyse, uno de sus discípulos dedica unas emotivas palabras a la figura de Javier.

Hablar de Javier Ortigosa es como confeccionar un edredón americano, de esos que se hacen casi siempre entre mujeres. Cada retazo, cada puntada, es como un episodio en la historia familiar. Historia que se relata desde la mirada -y manos- de cada una. Así, lo que pueda decir de Javier equivale sólo a un trozo de tela, entintado por el enorme agradecimiento que siento hacia y por él.
En mis ojos Javier fue un entusiasta; todo despertaba su interés. Para él la vida era una constante invitación a descubrir, a jugar.
Recuerdo las semanas que pasó sustituyendo a Paloma en la secretaría del instituto, era como ver a un niño pequeño en una una fábrica de juguetes. Con lo largo que era apenas cabía en el escritorio, pasaba ahí las horas en que no daba clases ni consulta. Su kit de supervivencia era un libro de neuropsicobiología y una lista con instrucciones que para atender las posibles consultas telefónicas. Cada llamada que entraba la trataba con mimo y paciencia. Ja, y paciencia debía tener quien estaba al otro lado del teléfono mientras Javier leía minuciosamente las instrucciones. Yo pasaba por ahí de vez en cuando y le preguntaba si quería descansar o algo, me decía “¡Qué va! ¡Estoy encantado!” y me relataba algún dato interesante de su lectura. Me contó que cuando estudió la carrera tuvo poco material sobre neurobiología, así que le resultaba entusiasmante ponerse con ello.
También podría decir que había algo temerario en él. En un mundo donde lo lógico es poner a prueba a las personas, Javier escogía confiar profundamente en ellas. Nunca lo vi colocándose jerárquicamente en relación a nadie.
Sigue siendo motivo de meditación para mi que incluso cuando me echaba alguna bronca me sentía completamente libre y respetado. En términos técnicos diría que se hacía cargo de sus emociones y reacciones. No había juicio, no había ningún atisbo de manipulación para que yo hiciese las cosas de otra manera. Nunca sentí que su aprecio por mi fuese a cambiar en función de lo que yo hiciese o dejase de hacer.En un principio, lo que más viví de Javier fue su pasión por el encuentro interpersonal y la teoría Rogeriana. Pocos meses antes de morir estábamos empezando a trabajar en un par de artículos sobre “El método propio de la psicología” y “Un diálogo entre el Enfoque Centrado en la Persona y la Teoría Interdisciplinaria de Sistemas”. Estábamos también preparándonos para arrancar la Asociación Española del Enfoque Centrado en la Persona. Y por su cuenta estaba preparando un debate con un catedrático especialista en terapias cognitivo-conductuales. Sus fuerzas parecían inagotables, incluso casi hasta su último aliento.Ahora, que el comienzo de nuestro encuentro fuese “académico” no frenó a Javier de mostrarse cariñoso y genuinamente interesado por mi como persona. Creo que nunca tuvo problemas para manifestar su aprecio e interés auténtico por los que le rodeábamos. Cuando empecé a ver clientes derivados por él, me llamaba por teléfono para preguntarme por las sesiones. Pronto las conversaciones pasaron a tratar sobre cómo nos sentíamos, sobre la vida en familia, el estar lejos de la tierra en que nací, sus paseos bajo el sol… Las supervisiones se convirtieron en un punto de encuentro muy rico en los que no había separación entre la teoría y la práctica. Con la misma naturalidad que resumía la esencia de la fenomenología, hablaba de la inflamación en uno de sus testículos. Me preguntaba por el nacimiento de mis hijos y quería saber todos los detalles, cuando Iratxe le contaba que los niños se movían en la tripa al escuchar su voz, Javier se sonrojaba y seguido les dirigía una o dos palabras llenas de cariño y respeto.Sentí que me trataba con este mismo cariño y respeto la última vez que le ví, uno o dos días antes de su muerte. No quería ir con las manos vacías al hospital pero no encontraba algo que me gustase para él en esas circunstancias. Hasta que vi una especie de gatito de peluche, me resultaba cursi e infantil pero su textura era tan agradable que pensé que la sensación táctil podría gustarle. Cuando se lo di, aún inseguro de mi elección, se le iluminó la cara, lo cogió un rato en sus manos. Yo estaba triste, sentía una enorme necesidad de expresarle todo mi amor pero no quería que sonase a una despedida; temía desanimarlo, que sus ganas de vivir decayesen. Iluso yo, creyendo que él necesitaba que le cuidase de esta manera. Al contrario, miró de frente mi tristeza, la aceptó cabalmente, me cogió de la mano y me dio algo como un beso. Me regaló unos minutos más de su tiempo con una presencia absoluta y se despidió susurrando un “ya está”.
Lo predominante en Javier no fue un intelecto punzante ni la elocuencia de los que coleccionan palabras; lo que le movía era una sabiduría real, esa que aparece cuando la cabeza es llevada por el corazón.
Con él aprendí a mirar a la persona con entusiasmo y asombro, a mirar al centro de cada persona siempre como si fuese la primera vez. Para él esto no era una teoría, sino una forma real de vivir. Y el que más se benefició de esto fué él mismo; vivió en un mundo donde la gente es digna de respeto y confianza, no porque gente “así” se acercarse a él, sino porque él depositaba esto en las personas.

Salimos con más autoestima, te mejora. Y eso es muy bueno, ¿no?

Hace unos días terminamos el Curso de Autoestima y Autoconcepto, impartido por los profesores Jose Antonio García-Monge y Jose María Burdiel. En palabras de García-Monge, “es un curso que hemos dado en diferentes ámbitos: empresariales, educativos, sociales… y siempre ha tenido bastante aceptación. Es muy interesante y verdaderamente valorado por la gente. Este grupo en concreto ha trabajado muy bien, son gente muy motivada. Estoy satisfecho, muy satisfecho del curso. Es un grupo muy receptivo que ha interiorizado muy bien lo que hemos transmitido”
Psicólogos, coach, médicos o profesionales varios que tengan vinculación con las personas en su trabajo diario. La mayoría de participantes en estos cursos suelen ser mujeres en torno a los 40-50 años y con estudios universitarios, pero estas formaciones están abiertas a cualquier persona interesada en profundizar en el conocimiento de uno mismo y su relación con los demás. Para ello se trabajan temas como la transmisión de valores y el autoestima, aprendiendo a querernos con nuestra complejidad como individuos. Ana es profesora y se atreve a romper el hielo contando su experiencia: “la verdad es que el curso me ha gustado un montón. Yo venía con una serie de expectativas y se han ido cumpliendo todas. Ha sido un gran aprendizaje poder venir aquí y espero llevarlo a la práctica en mi vida personal y profesional”.
Esther es  psicóloga y lo tiene claro: “siempre me gustan este tipo de cursos por las personas que encuentro. Salimos con la autoestima muy puesta”, cuenta riéndose. Rosa María, otra de las participantes en esta última edición lo corrobora. “Sí, sí. Claro que lo recomendaría. Salimos con más autoestima, te mejora. Y eso es muy bueno, ¿no?”.

¿Cómo es la atención en psicoterapia a un refugiado que llega al Instituto?

En el Día Mundial del Refugiado el Instituto de Interacción y Dinámica Personal rinde homenaje al valor y la resiliencia de millones de familias que se han visto forzadas a dejarlo todo atrás por causa de la guerra y la persecución y, aun así, luchan cada día para seguir adelante con sus vidas en entorno seguro.
20 de Junio, Día Mundial del Refugiado. Según la Convención de Ginebra (1951), una persona refugiada es aquella que «debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de su país; o que careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores no quiera regresar a él».
¿Cómo es la atención en psicoterapia a un refugiado que viene al Instituto? ¿Cómo es el proceso traumático al que se ve sometido una persona obligada a un desplazamiento forzoso abandonando su hogar, su país? y ¿cómo este episodio puede repercutir en su mente, comportamiento, emociones, relaciones con otras personas, miedos, inseguridad, angustia, estrés, ansiedad, depresión, desesperanza, pérdida de confianza en sí mismas?. Hay tantas preguntas sin respuesta,… tantas como refugiados, ….
¿Cuándo llegan?
¿Llegar es conseguir el asilo en Alemania? Sí, ¿no?
¿Se puede no haber llegado cuando todo el mundo cree que has llegado?
¿Se puede llegar sin llegar?
¿Cuándo llegan a su destino los 400.000 desplazados en República Centroafricana? La respuesta -mayoritariamente en África-: casi nunca
¿Cuándo llegan a su destino los sirios que huyen de la guerra?…
«No somos refugiados» | Agus Morales
En el Instituto de Interacción y Dinámica Personal los Psicólogos hemos atendido en psicoterapia a algunos emigrantes refugiados remitidos por la ONG Pueblos Unidos. Tenían dificultades para encontrar un psicólogo que pudiese ayudar en terapia en francés o inglés. El perfil principal son cameruneses jóvenes, con un recorrido de año y medio para llegar desde su país a España. Siete meses en Marruecos para reunir el dinero para una patera. Huir del terrorismo de Boko Haram. Encerrados en cárceles con riesgo de ser asesinados, como sucedió con muchos de ellos. Algunos pudieron huir con riesgo de sus vidas. Diagnóstico: shock postraumático, trastorno de ansiedad y depresión. Miedo, miedo a volver a su país.
Al principio hablan con mucha tristeza pero esperanzados por estar en España. Temor a ser expulsados. Todos y todas necesitan acogida, apoyo y empatía. Mucho afecto y sentirse seguros con su terapeuta. Escucharles en profundidad y que la palabra autobiográfica sea acogida.
Mostrar que su persona y vida importa mucho.
Crear en acogida una atmósfera de seguridad y ayuda gratuita. Evolucionan bien. La sola idea de ser devueltos a su país les aterra. Seguridad personal e institucional. La psicoterapia psico-social es su salvación.

«Lo que te transmiten aquí va más allá de una terapia o una técnica con el paciente»

Pablo García-Monge Carretero, Psicólogo Clínico. Miembro del Instituto de Interacción y Dinámica Personal, antiguo alumno del Máster en Psicoterapia Individual y de Grupo. Docente del Curso Especialista en Psicoterapia Gestalt

«Sobre la base del humanismo, sobre la base de la psicoterapia humanista en el Instituto se ha creado una familia que se remonta al año 1968. Desde entonces todos los que estamos aquí hemos compartido la misma filosofía, una actitud de recibimiento, de calidez afectiva, de respeto profundo hacia la persona que busca encontrar su camino» – Pablo García-Monge

¿Qué crees que identifica al Instituto de Interacción y Dinámica Personal?
Cuando entré como alumno del Máster y del curso de especialista en Gestalt lo primero que me llamó la atención era la manera de entender al ser humano. Lo que te transmiten aquí va más allá de una terapia o una técnica con el paciente. Es una actitud de recibimiento, de calidez afectiva y respeto hacia la persona. Lo que te ofrece el Instituto va más allá de un trabajo profesional, te ofrece una forma nueva de entenderte a ti y entender a los demás. Eso sería algo que queda en la esencia de los que hemos sido alumnos aquí.
¿Qué destacarías de profesores tuyos como Carlos Velasco, Carlos Alemany, José María Burdiel, Amadeo Mañós, José Antonio García-Monge…?
En todos ellos encontré algo en común: el tono de alguien que acoge siempre, que es cuidador siempre, que transmite una sana curiosidad por ser humano, así como un profundo conocimiento las distintas psicoterapias humanistas.
Pablo, ¿cuál es tu labor como docente en el Instituto?
Soy docente dentro del Módulo de Especialista en Psicoterapia Gestalt, en segundo curso. Allí llevamos a cabo una formación teórico practica de dos años. Los contenidos de las clases se reparten entre clases magistrales, trabajo con ejercicios de sensibilización basados en los supuestos de la Gestalt y sesiones de psicoterapia en la que los alumnos pueden poner en practica sus habilidades como terapeutas en un espacio seguro para luego recibir feedback por parte de los docentes.
¿Qué sería lo más enriquecedor de terapia Gestalt en el proceso terapéutico?
La búsqueda de la autenticidad y la reponsabilidad de uno mismo para con aquello que se siente y se quiere. A través de sus intervenciones, el terapeuta va ayudando a que el paciente se vuelva a conectar con el verdadero YO que ha tenido que enterrar para poderse adaptar a una imagen, quizas demasiado rígida, de sí mismo.
La terapia Gestalt nos permite entender los síntomas del trastorno mental en función del mundo afectivo y relacional de cada paciente y, desde enfoque centrado en su presente, serle de ayuda en el afrontamiento y resolución de aquellas circunstancias conflictivas personales.
¿La Psicoterapia Gestalt qué peso tiene en la formación universitaria de los psicólogos?
Lo cierto es que salvo algunas excepciones, la psicoterapia Gestalt está poco presente en el Curriculum universitario de las y los futuros psicologas y psicologos. Los alumnos de psicología tienen a menudo conocimientos excasos de otras formas de trabajo fuera de las terapias cognitivo conductuales. Eso es triste, sobre todo si tenemos en cuenta que los nuevos desarrollos procedentes de las terapias conductuales de Tercera Generación han desarrollado concepciones de la salud mental muy similares a la que la terapia Gestalt transmite desde hace décadas atrás.
¿Como psicólogo Clínico, que crees que tiene que ofrecer la Terapia Gestalt a la psicología clínica y a la sociedad en general?
La Terapia Gestalt ofrece una visión alternativa de la salud y el enfermar psicológico a la imperante actualmente. Por desgracia, asistimos hoy a la presencia de un reduccionismo biologicista a la hora de abordar los trastornos mentales tan presentes en nuestra sociedad. Frente a esto, la terapia Gestalt nos permite entender los síntomas del trastorno mental en función del mundo afectivo y relacional de cada paciente y desde enfoque centrado en su presente serle de ayuda en el afrontamiento y resolución de aquellas circunstancias conflictivas personales que mantienen dichos síntomas.

La Dinámica de Grupos es una oportunidad de crecer, experimentar, de enriquecerte con la vivencia compartida en grupo»

Margarita María Izquierdo Martín es licenciada en Psicología Clínica y trainer en la Dinámica de Grupos

La Dinámica de Grupos es una oportunidad de crecer, experimentar, de enriquecerse con la vivencia compartida en grupo. Desde el Instituto de Interacción llevamos realizándolas desde hace ya 45 años, a lo largo de los cuales han participado cientos de personas compartiendo aprendizaje y experiencias vitales. Margarita María Izquierdo Martín, junto con Javier García Forcada son los dos trainers que van a estar en la próxima edición, que se realizará en El Escorial del 1 al 5 de julio.

¿Cómo ha sido tu experiencia en la Dinámica de Grupos? ¿Cuántos años llevas asistiendo?
Casi por casualidad participé en la «Dinámica de El Escorial». Aún recuerdo a casi todos los miembros de mi grupo y a José Mª Fernández Martos que fué nuestro guia, acompañante e interpelador durante esos cinco calurosos días de Julio de 1983. Y ahí empezó mi larga historia con los grupos .El «equipo terapéutico » como le gustaba llamar a Javier Ortigosa a los trainer de la Dinámica, me incluyó con generosidad y confianza y desde 1987 llevo conduciendo esta experiencia grupal junto a mis compañeros.
¿Hay un perfil específico de personas que asiste a las Dinámicas? ¿Por qué aconsejarías asistir?
Afortunadamente no hay un perfil determinado para participar en la Dinámica.Toda persona , suficientemente estable,es susceptible de beneficiarse . A veces son las ganas otras la «obligación» de obtener unos créditos que avalen la experiencia personal en grupo, otras el consejo de anteriores participantes, pero sea lo que sea lo que motive a estar , sin duda, lo que si que sucede es que todo participante nunca se va como llegó. Todos se irán traspasados por la vivencia de haber vivido en una especie de isla en la que de modo natural se van desarrollando los guiones vitales que cada uno trae, dando la oportunidad de estrenar otros nuevos, de reflexionar, de emocionarse, de defenderse…
¿Por qué aconsejarías asistir?
Es una experiencia única, que proporciona participar en ese mágico camino en el que un grupo de personas diversas, acaban construyendo su propia historia grupal, distinta a la de otros, siempre enriquecedora y compleja. No es sólo una oportunidad para verse en relación con otros, encontrar otros canales para comunicar mejor, para conocer aspectos personales poco desarrollados, sino la vivencia de las fuerzas emocionales que se ponen en juego en todo grupo humano y la ocasión para caer en la cuenta de ellas, esclareciendolas con la ayuda del facilitador y el resto de los miembros del grupo.
Margarita María Izquierdo Martín es licenciada por la Universidad Autónoma de Madrid, especialista en Psicología Clínica . Especialista en Psicoterapia Psicoanalítica por la Universidad Pontificia Comillas, especialista en Psicodiagnóstico de Rorschach y Métodos Proyectivos. Ha desempeñado su profesión como psicoterapeuta individual y grupal en el ámbito institucional : Hospital Psiquiátrico San Juan de Dios ( Ciempozuelos), Instituto Montreal- Hospital Psiquiátrico de Dia, y en la consulta privada. Es docente y supervisora de psicodiagnóstico en el Instituto de Interacción y Dinámica Personal, profesora de Psicología en la Escuela de Enfermería S. Juan de Dios. En el año 2010 comienza su docencia en la Facultad de Ciencias Humana y Sociales , Psicología dónde ha enseñado las asignaturas Rorschach y Técnicas Proyectivas y Dinámica de Grupos. En la actualidad forma parte del equipo que imparte el Taller de crecimiento Personal a los alumnos de Primero de Psicología. Es Presidenta de la Sección de Grupos de la Federación Española de Psicoterapeutas y Secretaria de la Sociedad Española de Rorschach y Métodos Proyectivos.
Margarita María Izquierdo Martín es docente y supervisora de psicodiagnóstico en el Instituto de Interacción y Dinámica Personal.

«La dinámica es la mejor herramienta psicológica para conocerse uno a sí mismo»

Javier García Forcada es licenciado en Psicología Clínica y trainer en la Dinámica de Grupos.
Toda su vida ha estado en tareas psicológicas y educativas, como psicólogo, profesor, tutor, coordinador, director de Departamentos de Orientación, Director de Colegios (Alicante, Valencia, Madrid), Escuelas Profesionales (Valencia), Escuelas de Padres y Madres, Formación de familias y profesores, y de ONGs. Javier García Forcada es licenciado en Filosofía y Letras, Psicología, Especialista en Orientación gestáltica IIDP y Diplomado en Personal Counseling Xavier Institute Bombay. Orientador, terapeuta individual y de grupo, trainer dinámicas de grupo, formador de educadores, charlista, ponente de cursos y cursillos, especialista en Eneagrama, Diario Íntimo de Progoff, Comunicación y Grupos. Articulista sobre temas educativos, autor de numerosos materiales educativos y del libro “Educación para la justicia y la solidaridad”

¿Cómo ha sido tu experiencia en la Dinámica de Grupos? ¿Cuántos años llevas asistiendo?
Mi experiencia en la «dinámica de grupos del Escorial» es una de esas experiencia que se convierten en uno de los hitos de tu vida. Cuento mi vida en antes y después de la «dinámica». Llevo asistiendo a la Dinámica de Grupos desde el año 1997 que me estrené de trainer hasta hoy. Antes, claro había hecho como participante la dinámica y asistido como «observador» a unas 6 dinámicas, con diferentes psicólogos.
¿Hay un perfil específico de personas que asiste a las Dinámicas? ¿Por qué aconsejarías asistir?
No creo haya un perfil específico de asistentes; si no es el interés del conocimiento y mejora propios. Una de sus características es la enorme variedad y riqueza de personas.
La dinámica, pienso, es la mejor herramienta psicológica para conocerse uno a sí mismo en relación, en comunicación. Se experimenta este conocimiento, acompañado por expertos, desde el nacimiento de las relaciones hasta su despedida final. Es un fantástico proceso vivencial.
Después de tantos años, ¿alguna anécdota que destacar?
Cantidad, sobre todo en el experimentar que lo importante son las personas no los medios materiales, ya que hemos dirigido la dinámica en un pasillo, cuando el edificio estaba en obras, en el salón de actos, … Y luego de personas, también, pero quedan en el respeto y el recuerdo.

Las pérdidas repentinas ponen en jaque nuestro sentido de la vida

Las pérdidas repentinas ponen en jaque nuestro sentido de la vida así como nuestro sistema de creencias y valores. Tratar de dar sentido a una muerte repentina puede ser realmente difícil para los familiares haciendo que la pregunta surja inevitablemente “¿Por qué nos sucedió esto?” ”¿Qué hubiera sucedido si…?”, “Si tan solo pudiera…” Para hablar de cómo afrontar estos procesos de duelo, inesperados tras la pérdida de un ser querido recogemos el testimonio de José Antonio García – Monge y Pablo García – Monge Carretero, psicólogos y miembros del Instituto de Interacción y Dinámica Personal en Madrid
Irremediablemente, de un minuto a otro la vida cambia para siempre y no hemos tenido tiempo para asimilar esa pérdida ¿Cómo afrontar el duelo por una muerte repentina?
«¿Porqué esto, porque a mi, a nosotros? Hay palabras pero no respuestas» José Antonio García – Monge
«Ante el atentando de Manchester que ha herido de muerte a tantos niños, adolescentes, jóvenes, y a sembrado el dolor en heridos y familias, nos sentimos unidos a las víctimas. Con dolorosa brevedad, respondo. El dolor es un dato de la vida. Mas horrible cuando es causado injusta y brutalmente. ¿Porqué esto, porque a mi, a nosotros? Hay palabras pero no respuestas. Sólo una tímida orientación: el dolor es el dolor, no lo amplifiquemos con el sufrimiento. Este es una respuesta sin salida que aumenta el dolor ya por si mismo difícilmente asumible. El sufrimiento es un callejón sin salida del dolor. Una elaboración personal, social, mental que  amplifica la onda expansiva del dolor. El dolor físico, psíquico, social, cuando se convierte en sufrimiento es en un laberinto sin salida. Ante esto: realismo, integración, expresión del dolor, compartirlo, acogerlo. No lo metamos en un aislacionismo neuronal, psicológico: la palabra, con interlocutores sana. La esperanza cuando compartimos se hace tímidamente presente.»
«Para elaborar el duelo es muy importante el apoyo social» Pablo García – Monge Carretero
«Ante el atentando de Manchester que ha herido de muerte a tantos niños, adolescentes, jóvenes, y a sembrado el dolor en heridos y familias, nos sentimos unidos a las víctimas. Con dolorosa brevedad, respondo. El dolor es un dato de la vida. Mas horrible cuando es causado injusta y brutalmente. ¿Porqué esto, porque a mi, a nosotros? Hay palabras pero no respuestas. Sólo una tímida orientación: el dolor es el dolor, no lo amplifiquemos con el sufrimiento. Este es una respuesta sin salida que aumenta el dolor ya por si mismo difícilmente asumible. El sufrimiento es un callejón sin salida del dolor. Una elaboración personal, social, mental que  amplifica la onda expansiva del dolor. El dolor físico, psíquico, social, cuando se convierte en sufrimiento es en un laberinto sin salida. Ante esto: realismo, integración, expresión del dolor, compartirlo, acogerlo. No lo metamos en un aislacionismo neuronal, psicológico: la palabra, con interlocutores sana. La esperanza cuando compartimos se hace tímidamente presente.»

Virginia, médico de familia: «Este máster ha tenido una gran influencia en mi vida»

Virginia Núñez, médico de familia y médico de residente de psiquiatría. Alumna del Máster en Psicoterapia Individual y de Grupo

Mi nombre es Virginia Núñez. Soy médico de familia y, gracias al paso por este máster que finalizo ahora, médico de residente de psiquiatría. Tuve la oportunidad de vivir una experiencia laboral muy intensa en un centro de tratamiento de adicciones de la red del Ayuntamiento de Madrid. Allí nació mi profunda vocación por el acompañamiento y la psicoterapia humanista, la cual he podido desarrollar sobre todo gracias a la formación recibida en el Instituto de Interacción. Esa vocación y la constatación de lo valioso de la tarea de acompañar personas en los distintos contextos profesionales en los que he trabajado (consulta de atención primaria, centro de adicciones, prisión, consulta de psicoterapia, educación no formal con niños y adolescentes en situación de riesgo social…) me ha llevado en último término a decidir dedicar toda mi vida profesional a la salud mental, por lo que en pocos días comienzo mi formación como psiquiatra por vía MIR en el Hospital Universitario de Fuenlabrada.


¿Por qué elegiste el Máster en Psicoterapia Individual y de Grupo del Instituto?
En 2012 comencé a trabajar como médico en un centro de adicciones del Ayuntamiento de Madrid. Pronto me di cuenta de que (en todos los contextos de trabajo como médico, pero aún más en el del trabajo con personas con adicción) tener herramientas para acompañar y relacionarme con mis pacientes de un modo que resultara terapéutico para ellos era fundamental, más allá de las prescripciones farmacológicas o las pruebas diagnósticas. Rápidamente fui consciente de que quizás la base de lo más terapéutico de todo lo que hacíamos en el centro era establecer un buen vínculo con nuestros pacientes. También me di cuenta de que mis pacientes valoraban muy positivamente este acompañamiento, y que yo sentía que mi trabajo era mucho más útil y satisfactorio para mí si ponía el acento en los factores psicosociales.
Por ello, supe que quería formarme para, más allá de lo que me dictaba el sentido común, tener herramientas específicas para trabajar desde esta perspectiva. Al expresar este deseo a personas cercanas que me conocen, dos de ellas me recomendaron la formación en el Instituto. “Por tu manera de ser, te va a gustar…”, me dijo una de ellas. Hoy entiendo a qué se refería: el respeto de la autonomía del paciente, nunca tomar decisiones por la persona, confianza en la capacidad de toda persona para encontrar la mejor solución a sus problemas, delicadeza al aproximarse a la persona… son parte importante de mi forma de ver la relación con mis pacientes; y son mensajes repetidos una y otra vez directa y sutilmente a lo largo de este máster por todos los profesores.
Este máster ha tenido una gran influencia en mi vida, en la forma de mirar y aproximarme a las personas (no sólo en el trabajo, sino también en mi vida personal), de entender las relaciones. Creo que me ha hecho más tolerante, más empática y aún más consciente de la influencia del modo en que nos relacionamos con otros en sus vidas, de cómo éste puede tener un efecto positivo o negativo según como lo hagamos.
¿Qué cursos de Postgrado realizaste?
Empecé la Formación en Psicoterapia Humanista del Instituto con el curso Postgrado en Psicoterapia centrada en la persona – Carl Rogers (por si acaso al empezar descubría que no me gustaba), pero a mitad del primer año ya tenía claro que haría el máster completo. Los módulos de Gestalt, Focusing, Psicosomática, Sistémica han sido complementos a esa primera base rogeriana que me han permitido ir encontrando mi estilo propio como terapeuta humanista.
Participé en la Dinámica de Grupos en julio de 2016, como parte del Máster en Psicoterapia Individual y de Grupo. Para mí fue mi primera oportunidad para participar en una actividad terapéutica como “receptora”, y fue una experiencia intensa de conocimiento personal, especialmente en lo que se refiere a la relación con otras personas. Supone la oportunidad de contar con unos días dedicados en exclusiva a “poner una lupa” a tu forma de ser y estar en relación con otros y de prestar atención a temas personales a los que resulta más difícil mirar en el ajetreo del día a día.
¿Qué destacarías del Máster?
Para mí un valor fundamental de este máster es ver la terapia en acción desde el primer día, tener la oportunidad de estar continuamente practicando con los propios compañeros bajo la supervisión de los profesores, vivir en las propias carnes los efectos de ser terapeuta y ser paciente, aunque sea en un espacio creado de forma artificial para la docencia. Otro aspecto importantísimo para mí es que esos valores eminentemente humanistas de creer en las capacidades de la persona, respetar escrupulosamente su libertad y autonomía, quitarse la etiqueta de “experto” y ponerse la de “acompañante”, valoración de lo experiencial… son valores que los profesores transmiten no sólo a través de lo que dicen, sino de su actitud, de la forma de dar sus clases, de tratar a los alumnos, de mirarte como persona. De alguna forma los valores humanistas se respiran en todos los rincones del Instituto.
A lo largo del máster he podido compartir mi formación con compañeros psicólogos, abogados, maestros, farmacéuticos, periodistas… y también con otros médicos.
Como alumna ¿Qué te aportó, qué supuso el Máster a nivel personal y profesional como médico?
Este máster ha tenido una gran influencia en mi vida, en la forma de mirar y aproximarme a las personas (no sólo en el trabajo como médico, sino también en mi vida personal), de entender las relaciones. Creo que me ha hecho más tolerante, más empática y aún más consciente de la influencia del modo en que nos relacionamos con otros en sus vidas, de cómo éste puede tener un efecto positivo o negativo según como lo hagamos. Profesionalmente me ha dado alas para desarrollar algunas facetas que estaban ahí a medio desarrollar y que me satisfacen tanto que han propiciado que haya decidido centrar mi vocación profesional en el trabajo como psicoterapeuta y en el campo de la salud mental. Si hace cinco años me cuentan que elegiría voluntariamente pasar por otro examen MIR para formarme como psiquiatra o que mi sueño sería atender pacientes en mi consulta de psicoterapia habría alucinado. Hoy es una realidad.

Autoestima: pon tu energía al servicio de tu aceptación personal

Conversamos con José Antonio Gargía-Monge, profesor y miembro fundador del Instituto, sobre la aceptación de uno mismo y la necesidad de establecer una relación positiva con lo real.

 

José Antonio, ¿para aceptarse uno mismo es necesario autoestimarse?
Cierto. Sin autoestima es casi imposible aceptarse. La autoestima, de la cual tanto se ha escrito en estos últimos años en el ámbito psicológico, es la autoevaluación amorosa de nuestro propio concepto. Con otras palabras, es la aceptación positiva incondicional de lo que somos, sintiéndonos personas buenas y valiosas. Si no nos aceptamos es que no nos autoestimamos y si no nos queremos, buscaremos , compulsivamente, el afecto o el aprecio de los demás en conductas más que serviciales, servilistas.
Entonces, aceptarse supone conocerse, saberse interrogar y amarse, pero ¿no caeremos en una cierta complacencia narcisista?
Aceptarse no conlleva complacencia narcisista en un narcisismo secundario. Por ejemplo, el niño experimenta y tiende naturalmente a un narcisismo primario. La aceptación busca caminos de crecimiento auténticos sin evadirse de la realidad, nos guste o no nos guste. Aceptar que la lluvia moja, las rocas son duras o en el campo suele haber hormigas… no son más que unos jocosos ejemplos que para muchas personas suelen ser motivos de amargura y no aceptación. El que no acepta pasa la vida peleándose con lo real sin dar el primer paso del cambio: la aceptación
Pero ¿Cómo aceptarse? ¿Cómo aceptar que lo mejor que ha pasado en nuestra vida es precisamente uno mismo?
Tienes que considerar que, aceptarse, repitiéndolo interiormente con asertividad, es no desear ser otro sino el mejor yo real posible. Pon tu energía al servicio de tu aceptación personal. Alégrate y da gracias a la vida por aquellas dimensiones tuyas que, aún no gustándote, forman parte de ti y sustentan tu existencia única, irrepetible, insustituible.
Aceptarse es la posibilidad de dialogar de verdad con uno mismo, sin engaños ni pactos con la mediocridad, sino estimulando en ese diálogo un crecimiento y apertura personal.

El Máster me brindó las herramientas necesarias para sentirme segura en la práctica psicoterapéutica

Sonia Hernáez Larrea, psicóloga, miembro del Instituto de Interacción y Dinámica Personal y antigua alumna del Máster en Psicoterapia Individual y de Grupo.
En el 2007 hice el Máster en Psicoterapia Individual y de Grupo en el Instituto de Interacción y Dinámica Personal. El trabajo con la persona que acude a consulta es una motivación y, a la vez, un gran desafío. Me apasiona observar cada proceso personal, ser consciente de como a través de la escucha, el acompañamiento y la comprensión la persona se descubre en facetas que desconoce y cómo esto le permite evolucionar, crecer y desarrollarse de una manera más auténtica, más plena y  sentirse libre.

¿Por qué elegiste el Máster del Instituto?
Elegí la formación  en un momento de mi vida donde necesitaba ampliar conocimientos y experiencias para poder formarme en psicología clínica. Venía de un enfoque de la psicología centrado en el ámbito social y los conocimientos adquiridos a lo largo de la carrera en relación a la clínica se me quedaban escasos. No me sentía preparada para acompañar a otras personas. Me sentía sin experiencia y sin preparación y quise ampliar y fortalecer técnica y práctica psicoterapéutica.
Cuando leí los contenidos que ofrecía el Instituto de Interacción y Dinámica Personal vi que encajaban con las expectativas de las que partía en ese momento y me entusiasmó que la formación fuera eminentemente práctica.
No tenía referencias previas pero me dio confianza y solicité la entrevista con Javier Ortigosa.
Como alumna la formación supuso un impulso y una oportunidad para empezar a trabajar en aquello en lo que siempre había deseado. Me sirvió para crecer a nivel personal y formativo brindándome las herramientas necesarias para sentirme segura en la práctica psicoterapéutica. Vivo el instituto como otro hogar.
¿Qué cursos Postgrado realizaste?
Hice los tres Cursos que oferta el Instituto en su programa de Formación en Psicoterapia Humanista, el curso Especialista en Psicoterapia centrada en la persona – Carl Rogers, el de Psicoterapia Dinámica y el curso de Psicoterapia Gestalt. Para completar mi formación también me inscribí, entre otros cursos, en la Dinámica de Grupos y en los Cursos de Formación Continua de Focusing y Bioenergética
¿Qué destacarías del Máster?
Destaco del Máster su variedad y riqueza en contenidos. La preparación y solidez con la que terminas.
Es una sensación de haber aprovechado bien los dos años por los que atraviesas. Dos años de gran crecimiento personal; teórico, práctico y experiencial.
La calidad humana y profesional que desprenden los profesionales que te forman es digno de destacar. Acabas sintiendo el Instituto como un lugar de referencia, de hogar.  Un sitio donde te permites crecer descubriendo y reforzando tus potencialidades y corrigiendo y mejorando la parte de la técnica y la actitud que es menos aconsejable en el espacio de terapia. Son dos años de transformación.
Como alumna ¿Qué te aportó, qué supuso el Máster a nivel personal y profesional?
Como alumna la formación supuso un impulso y una oportunidad para empezar a trabajar en aquello en lo que siempre había deseado. Me sirvió para crecer a nivel personal y formativo brindándome las herramientas necesarias para sentirme segura en la práctica psicoterapéutica. Vivo el instituto como otro hogar.