¿Qué necesitan los adolescentes de 15, 16… 18 años de hoy?

Lo mismo que lo de siempre: sensación de autonomía, libertad, poder tomar sus propias decisiones… Además, precisan de conexión con los demás con el uso de las nuevas tecnologías, sentirse parte del grupo, estar arropados, sentir el calor de los demás de la forma que a cada uno más le gusta.

Necesitan sentirse felices y encontrar el para qué hacer las cosas, ya que a veces nos les ven sentido y se desesperan aún más en estos entornos tan cambiantes y con el año que llevamos.

¿Qué define sus relaciones familiares? ¿Qué aspectos necesitarían mejorar? ¿Por qué sufren?

Les define la inmediatez, querer solucionar todo ya, querer conseguir todo lo antes posible, seguramente un reflejo de la sociedad de la inmediatez a la que les hemos acostumbrado.

Necesitarían mejorar en temas relacionales para conversar acerca de lo que realmente les pasa, ganar en claridad y en propósito. Tener esa dirección de para qué van a hacer algo y ponerle motivación, energía y ganas. Muchos la tienen, son adolescentes que

cuentan con mucho camino adelantado. Ser agradecidos por ejemplo a todo lo que la vida les brinda es algo fantástico que a veces se están perdiendo y por ello sufren.

¿Cómo se relacionan con su entorno? ¿Cuáles son sus puntos fuertes y sus puntos de mejora?

Se relacionan como pueden y más en el contexto en el que les ha tocado ser adolescentes. Todos hemos pasado por esa etapa y es cuanto menos RETADORA. ¿Sus puntos fuertes? la interculturalidad, la rapidez para obtener medios y recursos y aprender nuevas formas de encontrarlos. ¿Sus puntos de mejora? justo lo que queremos trabajar en el curso de verano: su capacidad para clarificar su mundo emocional y el de las personas que le rodean, además de poder relacionarse mejor con ellas para conseguir lo que desean de una forma más equilibrada.

¿Qué pueden encontrar en tu taller “Inteligencia Emocional para Adolescentes” que mejore su propio bienestar y el de las personas con las que se relacionan?

Van a encontrar un espacio para abrirse sin necesidad de agradar, sino de sentir lo que sientan, sin importar lo que parezca. Un espacio para contar con confidencialidad; para hablar de lo que les preocupa, les da miedo, les produce enfado, tristeza y todos esos sentimientos que no saben aún abordar y que les hacen sufrir más de la cuenta. Encontrarán personas a su lado para compartir y la sensación de no sentirse juzgado, sino respetado. Encontrarán dinámicas para disfrutar de cada módulo y se llevarán aprendizajes y seguramente una experiencia que les sirva para agradecer más la vida y cada momento de este verano, que viene lleno de oportunidades que conviene no dejar pasar.

Elena Fernández

Doctora en Psicología y Especialista en Inteligencia Emocional. Formadora y dinamizadora de grupos en entornos educativos. Coach.
Docente del taller para adolescentes de 15-18 años.