Estudié en el Instituto de Interacción el curso de Psicoterapia Centrada en la Persona de Carl Rogers en 2015-17. Todas las semanas, durante dos años, recorrí 600 km para ir y volver desde Ciudad Rodrigo (Salamanca) a clase. A pesar de eso fue una grata experiencia y más enriquecedora de lo que a priori parecía. Ahora vivo en Galicia y he podido poner en práctica lo aprendido en el ámbito profesional ya que ejerzo como terapeuta en una comunidad terapéutica en Proxecto Home Galicia desde octubre de 2019.

Trabajo en adicciones, una problemática que afecta a casi todas las áreas de la vida de una persona y he ejercido en las diferentes etapas del programa. Al principio ha de usarse una mayor directividad para centrar en el proceso a las personas que llegan al centro y a medida que van avanzando, la terapia se torna menos directiva, dejando que sean ellos quienes profundicen y tomen el rumbo en el crecimiento que les aporta la terapia.

Aunque mi trabajo no se base completamente en la terapia humanista, la base sí parte de los preceptos que Rogers acuñó y que pude aprender durante mi paso por este curso, ya que los tres pilares fundamentales de esta terapia aparecen desde el primer minuto que se toma contacto con las personas que acuden pidiendo ayuda. Es fundamental partir de la aceptación incondicional de estas personas, ya que si nos basamos en prejuicios sería imposible establecer una sana alianza terapéutica. Además, si no soy capaz de aceptar y comprender la realidad que vive un adicto resultaría incomodo e incongruente tratar un problema (que afecta a la motivación y la adaptación al medio, la valoración y aceptación personal, la desestructuración en casi todas las áreas que Abraham Maslow postula en su pirámide, un deterioro en los valores humanos, es decir, un perfil complicado que se trata de adaptar y reinsertar en la sociedad, fomentando valores y actitudes positivos y vínculos interpersonales sanos), por eso resulta sumamente útil la empatía. Este es otro pilar presente desde el primer momento y es clave para acercarse a su mundo interno. Las emociones han estado aletargadas fruto del consumo de sustancias, por lo que su identificación y aceptación es un proceso lento pero excitante, bastante ambiguo ya que sienten miedo, dolor, culpabilidad… pero a la vez curiosidad y satisfacción de poder conocerse mejor y finalmente aceptarse como persona para conseguir un cambio que cuaje y perdure.

También a través de la empatía se consigue un acercamiento y se genera un clima de confianza desde donde pueden crecer los valores de la persona que harán que la tendencia actualizante de la que hablaba Rogers -la capacidad de todo individuo por sobrevivir y mejorar ante cualquier condición por muy infértil que sea-, pueda ser luz y guía hacia las profundidades de las problemáticas que trae consigo una adicción. Y permite buscar fortalezas donde solo aparecían debilidades e inseguridades

La congruencia, el otro pilar fundamental en el que Carl Rogers basó su psicoterapia, es de absoluta importancia, ya que se predica con el ejemplo. La autenticidad genera confianza y cercanía con quienes trato a diario. Pero no solo es útil a nivel profesional sino que personalmente me ayuda a crecer cada día: al inculcar valores refuerzo los míos propios, al devolver desde el reflejo empático puedo aprender a identificar y diferenciar con mayor riqueza emociones, lo que desarrolla tanto mi vida profesional como la personal, dándome seguridad a la hora de tomar contacto con las personas. Además me ayuda a aprender el funcionamiento y entender el mundo interno de quienes me rodean -y el mío propio- y dar sentido a las reacciones.

El sentimiento que me queda tras poder ayudar a que alguien comprenda su propio mundo interior no es otro que el de satisfacción. Ver cómo una lucha interna da lugar a un florecimiento del que sacar partido y poder aplicarlo en situaciones que resultaban desadaptativas es realmente gratificante, muy enriquecedor para mi labor como psicoterapeuta y, más aún, como persona.

Alejandro Mateos Sánchez (amatesan@hotmail.com).

Psicólogo en Proxecto Home Galicia