Hablamos con Joan Garriga sobre la vida y las relaciones. Un aperitivo de lo que será la nueva “sesión vivencial de Gestalt y Constelaciones Familiares” que tendrá lugar en Madrid el próximo viernes 7 de marzo de 2025 (16 a 20,45 h). Ya está abierto el plazo de inscripción Precio: 90 €/persona. Para saber más pincha aquí

 

La vida es un misterio Joan…
Así podríamos decirlo pero es importante saber que en la vida hay momentos para ganar y para perder. Tenemos que enseñar a nuestros hijos a manejar las ganancias y las pérdidas que nos visitan invariablemente en la vida.

 

Pero eso no es fácil

Es importante ejercitarse en amar lo que es, es decir, aprovechar los vientos cambiantes de la realidad para la buena navegación de nuestra barca existencial. En lo contrario perdemos absurdamente parte de nuestra vitalidad.

 

¿Eso cómo se lleva a la práctica?

La oposición a la realidad, que siempre es el momento presente, nos debilita. Cuando nos visita lo difícil el desamor o las pérdidas nuestra sonrisa queda en paréntesis por un tiempo. Ahí hay que abrirse al dolor que es el último movimiento que precede a la expansión súbita de la sonrisa natural que preside la vida.

 

¿Abrirse al dolor?

Ser discípulo de la realidad exige disponibilidad para encarar el dolor, algo que a todos nos cuesta. Aquel al que llamamos “yo” quisiera que lo desagradable no le rozara. Dolor solo es dolor y todo lo que hacemos para evitarlo es mucho más que dolor, es sufrimiento, algo que nos encoge en lugar de expandirnos.

 

¿Alguna idea sobre los posibles recursos que podemos emplear en el trayecto?

Pues es muy valioso el coraje, la valentía para darle a la vida lo que tenemos que darle, dones o regalos que hemos recibido y no hemos elegido.

Entiendo

En estos procesos hay que tener cuidado con no intentar dar lo que no tenemos por que ahí aparece la falsedad y el artificio. En lugar de escucharnos profundamente en nuestro interior nos identificamos con el personaje ideal y pretendemos ser quien no somos.

 

Umm…

Por eso es tan importante la capacidad de ser conscientes, de conectar con nuestro ser esencial y diferenciar ambos movimientos. A veces la contrariedad y la pérdida cumplen la función de liberarnos de ciertos puntos de vista, pilares o apegos es decir, en cierto modo pueden liberarnos.

 

Lo que decía, la vida y los seres humanos son un misterio…

Los seres humanos somos seres relacionales y gregarios. Los padres -que dan la vida- y los hijos experimentan una suerte de amor y apego biológico. Uno de los mayores anhelos de los seres humanos y especialmente de los hijos es el de pertenecer y formar parte de ese grupo afectivo, algo que provoca una dulce sensación de felicidad.

 

Además de honrar a los padres…

Honrar a los padres no trata únicamente de honrarles a ellos como seres individuales, sino que a través de ellos honremos la vida. Entonces, ¿cuál es el efecto de honrar a los padres? Que nos comprometemos con la mejor vida posible, que quedamos obligados a darle a la vida y a los demás aquello que tenemos para dar, a hacer lo que tenemos que hacer y a recibir lo que la vida tiene para darnos.

 

Horario de secretaría 2023-24: L, M y J de 16 a 20 h. X de 15 a 19h