José Antonio Gargía-Monge, profesor y miembro fundador del Instituto de Interacción y Dinámica Personal ofrece unas breves ideas de aproximación  a la terapia Gestalt y a la corriente humanista de la psicoterapia.

Desde el inicio el enfoque humanista de la psicoterapia se planteó como una corriente que intentaba cubrir las carencias de otras, fijándose en los aspectos más profundos de la persona. José Antonio García-Monge, experto en esta materia, habla de la psicoterapia Gestalt con una serie de reflexiones interesantes sobre la responsabilidad y la consciencia de cada persona. Esta terapia es una herramienta que nos ayuda a satisfacer las necesidades –o no– que vamos encontrando para construirnos al mismo tiempo. Habla también de la percepción de los sueños en la Gestalt frente al psicoanálisis, y de la importancia de la Terapia Humanista en un mundo en crisis, ya que potencia valores que tocan al individuo pero que a la vez trascienden. El paso del yo al otro más humano.

José Antonio García-Monge defiende que no es una terapia alternativa, aunque tarda más en dar fruto y eso choca en el mundo de la inmediatez en que vivimos.

Por último, habla de cuáles son para él las palabras más importantes de su libro “Treinta palabras para la madurez”. Nos da una pista: “vivir con la esperanza de por fin aprender a amar.”