Todo niño atraviesa diferentes etapas neuroevolutivas a través de las cuales muestra calidez de maduración y organización en su sistema nervioso. Estas fases van desarrollándose en muchos dominios: adquisición de andar, hablar, elaboración del pensamiento, organización del psiquismo y motricidad fina. Las etapas neuroevolutivas muestran externamente cómo se ha organizado internamente el sistema nervioso humano.

Beatriz Padovan, pedagoga y logopeda brasileña, desarrolló el método Padovan desde el interés que tenía en ayudar a sus alumnos con problemas de aprendizaje (especialmente de tipo dislexíco). A través de la observación del funcionamiento natural, encontró finalidad y reorganización en los ejercicios /movimientos básicos del ser humano. Así nació el método Padovan como una terapia de reorganización neurofuncional que recapitula las fases del neurodesarrollo como estrategia para rehabilitar el sistema nervioso. Es decir, mejora la calidez de la maduración ante la falta de desarrollo madurativo en sus diversos grados, cómo se da en personas con dificultades en el aprendizaje, déficit atencional, etc.

Esta terapia incide en la madurez de todas las destrezas y habilidades del niño reorganizando su sistema nervioso de forma global. Y lo hace a través de los 3 principios básicos de la reeducación: ritmo, repetición y regularidad.  La estrategia es desbloquear el sistema siguiendo el camino marcado por la evolución, activando la memoria del neurodesarrollo. Es decir, repetición del crecimiento natural de la persona a través de ejercicios físicos (imitar a la naturaleza en la evolución del desarrollo del niño). Estos movimientos estarán acompañados de poemas, recitados por el terapeuta con la intención de dar calidad de ritmo y coordinación a los movimientos. Esto es extremadamente importante en la integración del Sistema Nervioso como un TODO.

Esta terapia es que se puede aplicar a cualquier edad y no es invasiva, estimula las asociaciones mentales y flexibles (imaginación) y la persona lo vive como un juego. Es un trabajo de reorganización neurofuncional que nos lleva a abrir nuestras vías neurológicas o a reorganizar las que se encuentran poco maduradas o mal establecidas.

Antes se tendía a centrar la mirada en el síntoma, lo que le falta a la persona (poniendo parches), sobre todo de cara al acompañamiento con niños y adolescentes, lo que nos lleva a diagnosticar en qué zona ese sistema se muestra más frágil / vulnerable. Sin embargo, El método Padovan, además de eso lleva a cabo un trabajo artesanal que parte de la raíz de problemas, no del tratamiento de los síntomas. Es decir, se trabaja haciendo más hincapié en aquellos ejercicios que la persona necesite para avanzar, sin olvidar que trabajamos con el sistema nervioso en conjunto.

El sistema Nervioso es un TODO, aunque debido a su complejidad ha sido necesario fragmentarlo por y para fines didácticos.

Esta mirada e intervención además promueve, un trabajo de integración Cuerpo-Mente, empatía y contacto. Fomenta la autoaceptación y atiende a las necesidades del individuo, trabajando con las emociones a través del cuerpo. Lo que permite desarrollar conciencia corporal y autoexpresión.

La clave está en acompañar al niño o adolescente en su camino hacia una mejor integración de sus funciones mentales y emocionales, siempre desde un enfoque que valore su experiencia subjetiva y promueva su bienestar integral. Acompañarlos desde una mirada humana y holística.

 

Leire Pardo, psicóloga infanto-juvenil en el Instituto de Interacción.

Horario de secretaría 2023-24: L, M y J de 16 a 20 h. X de 15 a 19h