Como médica que soy, llevo años tratando de ayudar a las personas a través de mi profesión, escuchando relatos sobre el sufrimiento de los seres humanos y tratando de facilitar la curación. Así que no resultó extraño que el año pasado me lanzase, con una compañera, a poner en marcha un nuevo proyecto de ayuda, que sintonizaba con nuestras inquietudes humanistas: un “Centro de Escucha y Acompañamiento” en la Vicaria VII, de la Archidiócesis de Madrid, situado en la Parroquia de Santa Teresa y Santa Isabel (Glorieta Pintor Sorolla 2. 28010 Madrid). En este espacio se atiende -atendemos- de manera gratuita a las personas que lo solicitan, generalmente derivadas por los servicios de Cáritas de la Vicaría VII, aunque también llegan personas de las parroquias de la zona o a través del “boca a boca”.

El Centro de Escucha y Acompañamiento de la Vicaría VII inició su funcionamiento en noviembre de 2020. El comienzo ha sido muy lento. En los primeros siete meses han acudido nueve personas con problemas de duelo por pérdidas de personas o por enfermedad. De estas, cuatro personas ya han dejado de asistir por sentirse más seguras para afrontar su vida diaria.

Existen más de seis Centros de Escucha dependientes de la Archidiócesis de Madrid en otras Vicarías. En todos los Centros de Escucha de la Archidiócesis de Madrid la demanda es muy pequeña, posiblemente porque no son suficientemente conocidos. Aunque también creemos que puede haber otra razón: ser necesaria una mayor coordinación entre entidades y organizaciones sin ánimo de lucro.

En el Centro hemos comenzado a trabajar como voluntarias mi compañera -una psicóloga- y yo -médica-. Las dos compartimos formación en Rogers y Gestalt, realizada en el Instituto de Interacción y Dinámica Personal y que fue fundamental para el proyecto ya que nos está ayudando mucho en la relación que tenemos con las personas.

Como decía, por mi profesión médica estaba acostumbrada a escuchar a las personas pensando qué les podía ocurrir y cómo les podía ayudar y aconsejar. Los cursos en el Instituto me han enseñado una perspectiva distinta: una escucha en la comprensión y el respeto de la persona, que la ayude a encontrar ella misma las decisiones que ha de ir tomando para la solución de sus inquietudes y problemas.

En los primeros meses -los momentos más difíciles- cuando hemos tenido alguna duda con las personas que han venido al Centro, los profesores del Instituto nos han ayudado y asesorado.

Tenemos planes para el futuro como seguir con las escuchas personales y crear un grupo de ayuda aunque todo dependerá de las personas que lo soliciten. Y según vaya aumentando la demanda se podrán ir incorporando más voluntarios al Centro de Escucha para ofrecer un espacio que ayude a crecer y a sanar. Así que esperamos que pronto la demanda sea mayor y seamos más voluntarios.

 

Carmen Sánchez Carazo

Doctora en medicina

sanchezcarazo2011@gmail.com