Personajes equivocados

Bertrand Tavernier, cineasta y cinéfilo francés, admiraba la filmografía de Michael Powell y Emeric Pressburger, “extraña pareja” de cineastas que escribieron, produjeron y dirigieron juntos un puñado de espléndidas películas en Inglaterra durante los años cuarenta. El director francés ha declarado: “Me gusta la ambigüedad, la contradicción que existe en los personajes de Powell, quien me decía que había que hacer películas sobre personajes que están equivocados”.

Leer esa frase de Tavernier, me llevó a descubrir repentinamente un elemento que se repetía en muchas de las películas que me habían impresionado, pero que yo no había sido capaz de identificar. Personajes equivocados. Y uno puede estar equivocado de muchas maneras diferentes.

  • El magnate de la prensa Charles Foster Kane evoluciona a lo largo de su vida hacia el egoísmo, el despotismo, el afán de poder y la dominación sobre los demás, habiéndose alejado del trineo de su infancia, al que vuelve en el último aliento, en “Ciudadano Kane”.
  • El taxista neoyorkino de “Taxi Driver” alimenta ideas delirantes espoleadas por su incapacidad para relacionarse afectivamente con el entorno, hasta desembocar en una vorágine de violencia.
  • Los habitantes de Villar del Río se pasan toda la película “Bienvenido Mister Marshall” preparando dicha bienvenida completamente equivocados respecto a lo que finalmente va a suceder.
  • Los gemelos Mantle en “Inseparables” de David Cronenberg, desarrollan un pensamiento obsesivo y autodestructivo.
  • El bandido japonés sospechoso de asesinato de un hombre y violación de una mujer recién casados, va desvelando una personalidad cada vez más patética en la poliédrica “Rashomon” de Kurosawa.
  • El padre de familia de los bajos fondos bostonianos interpretado por Sean Penn en “Mystic River” de Clint Eastwood, ordena eliminar a su mejor amigo creyéndole equivocadamente autor del asesinato de su hija.
  • Varios personajes de Hitchcock: los estudiantes homosexuales de “La soga” asesinan creyendo estar actuando “correctamente” por una supuesta superioridad moral; el espía interpretado por Cary Grant, en “Encadenados” empuja a la mujer a la que ama a acostarse con otro para obtener información: o Norman Bates enajenado de la realidad por su enfermedad mental, sin poder dejar de matar en su aislado motel de “Psicosis”.
  • Tom Cruise impartiendo cursos a los hombres para aprender a ligar y llevarse a la cama a las mujeres, desde una actitud vengativa y depredadora en “Magnolia”, incapaz de to-mar consciencia del trauma personal que trata de ignorar.
  • Cualquier gángster de Scorsese, cegado por el afán de dinero y poder; no pocos neuróticos de Woody Allen, perdedores de los Hermanos Coen, incomunicados emocionalmente personajes de Jim Jarmusch…

No hay en esta lista príncipes azules, ni salvadores, ni héroes, ni Romeos. Lo curioso es que tampoco abundan los villanos de una pieza o malvados sin más.

Me resulta imposible identificarme con ellos. Pero ejercen en mí una extraña fascinación. No sé. Hay tantas maneras de estar equivocado

Pablo Sierra

Psicólogo Humanista