En el 2015 me lancé a la aventura de viajar a Madrid desde Venezuela para hacer el Máster en Psicoterapia Humanista en el Instituto de Interacción. Hoy, seis años después,  resido en California (EEUU), a pocos kilómetros del Centro de Estudios de la Persona (Center for the Studies of the Person) creado por Carl Rogers en La Jolla y a no muchos  kilómetros de Esalen Institute, el centro donde  Fritz Perls pasó algunos de sus últimos años. Y aunque generalmente California pueda asociarse a playas, diversión y lujo aquí también hay otra realidad que es el objetivo de mi trabajo: existe una población vulnerable y marginada a la que intento ayudar con mucho de lo aprendido… pero empecemos por el principio.

Los dos años que estuve zambullida en el Enfoque Centrado en la Persona y en Gestalt, no sólo me implicaron un gran crecimiento a nivel didáctico sino también, y sobre todo, a nivel de descubrimiento y despertar personal. Esta experiencia sentó las bases para recordar y reconectar con mi mundo interno y experiencia sentida. Para mí ha sido como una especie de abono: un fertilizante que facilita el despliegue y crecimiento de esa sabiduría organísmica de la que tanto se habla en estos enfoques, pero que sobre todo he podido comprobar y experimentar por mí misma.

Al poco tiempo de finalizar el máster, me mudé al área de la Bahia en California. No muy lejos de mi nuevo hogar, en el año 1968, Carl Rogers y colaboradores fundaron El Centro de Estudios de la Persona. La intención de los fundadores fue abrir un espacio para colaborar en el desarrollo de un mayor entendimiento de lo que significa ser persona y sobre nuestro potencial para el crecimiento, a través del estudio y de la experiencia con otros y con uno mismo. Actualmente este centro sigue vigente y continúa ofreciendo de manera virtual actividades relacionadas con salud mental, educación, paz y justicia social, política, entre otros. Además de esto, cuenta con una biblioteca virtual donde se consiguen gran variedad de recursos (libros, artículos, entrevistas grabadas, afiches) tanto de Carl Rogers como de sus contemporáneos y críticos.

En el tiempo que he estado trabajando en California, he podido descubrir que muchas de las ideas que subyacen o están relacionadas con el Enfoque Centrado en la Persona se han hecho eco en el ambiente organizacional de los servicios sociales. Mi experiencia aquí como trabajadora social, ha sido principalmente atendiendo poblaciones altamente marginadas y en condiciones de gran vulnerabilidad: adultos y jóvenes sin hogar, personas de la comunidad LGBTQ+, inmigrantes, personas con adicciones, etc.

¿Qué más estoy encontrando en este marco psico-social? Veo que colocar al cliente en el centro de la labor que se realiza, respetando el lugar y momento vital en que se encuentra la persona, así como sus ritmos y procesos, es una premisa que se subraya con frecuencia en las organizaciones para las que he trabajado. Asimismo, la Entrevista Motivacional (motivational interviewing) inspirada en las actitudes rogerianas, forma parte del entrenamiento de inducción para los nuevos empleados de estos programas. Básicamente, consiste en una forma de comunicarnos y relacionarnos con los clientes para acompañarlos en su proceso de elaboración de objetivos significativos y personales hacia el cambio.

Otra práctica que ha llamado mi atención en este contexto son las Prácticas Restaurativas (Restorative Practices) que tiene como objetivo construir relaciones humanas, desarrollar el sentido de comunidad y abordar el conflicto desde una perspectiva no violenta, no coercitiva ni punitiva. En estas prácticas, al igual que en el Enfoque Centrado en la Persona, todas las partes implicadas en una situación o conflicto participan activamente y desde su experiencia personal en la construcción de objetivos y soluciones significativas para el grupo.

Asimismo, el enfoque de Reducción de Daños (Harm Reduction) aunque no se deriva directamente del Enfoque Centrado en la Persona tiene en común con éste el valor central que se le da a la vida y a la dignidad del ser humano. En lugar de buscar erradicar, desviar o sancionar realidades tan complejas como el consumo de sustancias, la Reducción de Daños busca reconocer y aceptar esta realidad y sobre todo a la persona implicada en la misma, ofreciendo estrategias y prácticas que permitan reducir los riesgos y consecuencias negativas asociadas a dicho consumo.

Durante este trayecto ha sido interesante encontrarme con otras vertientes y recursos que tienen afinidad con el Enfoque Centrado en la Persona. Hasta ahora el mayor reto ha sido no perderme a mí misma entre tantos recursos y técnicas. Mantenerme fiel a mí misma, permanecer abierta a mi experiencia y a mi mundo interno; en fin, retornar siempre a mi congruencia y a mi humanidad como el mejor recurso que puedo poner al servicio de otros.

Linda Álvarez (linda.alv@gmail.com).

Psicóloga